-¿Es posible que la actual administración municipal logre rescatar el sistema de transporte sin antes reconocer la desorganización que heredó y que no ha podido resolver?
-¿De qué manera justifica el gobierno el abandono total de la supervisión técnica cuando la ley exige que el Estado garantice condiciones dignas de movilidad?
-¿Hasta qué punto el "engaño" de gobernar mediante ocurrencias seguirá costándole a los celayenses la pérdida de su infraestructura económica y social?
El transporte público en Celaya atraviesa una crisis estructural que ha dejado de ser una simple falla operativa para convertirse en un síntoma de parálisis gubernamental. José Luis Ramírez Sánchez, en su análisis de su columna Todo o Nada, publicada por Reporte Bajío (https://reportebajio.com/la-ciudad-que-dejo-de-moverse/ ), sostiene que la actual administración ha confundido el concepto de gobernar con el de controlar; mientras la gobernanza implica servir al bien común mediante la planeación, el control se limita a vigilar y someter, cayendo frecuentemente en la improvisación y la ocurrencia.
El hermanod el alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, señala con datos que bajo esta premisa, la movilidad —derecho humano consagrado en el artículo 4º constitucional y en la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial— ha sido reducida a un simple negocio desatendido por una autoridad que, aunque otorga concesiones, ha renunciado a su deber de regular y supervisar con estándares de calidad y seguridad.
El declive no fue repentino. El sistema gozó de un crecimiento sostenido entre 2000 y 2019, periodo en el que se incorporaron 385 autobuses. Sin embargo, dos eventos marcaron un antes y un después: el combate al huachicol en 2019, que detonó una violencia atroz, y la pandemia de Covid-19, que estranguló la vida económica de la ciudad. El articulista detalla el desglose histórico de las concesiones: entre enero de 2016 y enero de 2022 se entregaron 39 concesiones exclusivas (24 urbanas y 15 suburbanas), sumando una flota autorizada de 473 autobuses. Empresas como Ómnibus Urbanos y Suburbanos, Verdes de Guanajuato y ATUCSA lideraron esta expansión, aunque se mantiene el caso atípico de Urbanos Paz Gómez S.A., operando con un permiso vencido desde marzo de 2009.
El contraste estadístico entre 2019 y 2022 revela la magnitud del desastre:
-Zona urbana: Se pasó de 27 rutas y 347 unidades a 25 rutas y 229 unidades, perdiendo 118 vehículos y 64,000 usuarios diarios.
-Zona suburbana: Se redujo de 28 a 16 rutas, con una pérdida de 83 vehículos y 34,489 usuarios.
-Impacto total: Al cierre de 2022, 18 rutas desaparecieron, 201 autobuses fueron retirados y se perdieron 101,489 usuarios diarios, dejando a más de 200 hogares sin sustento.
José Luis Ramírez concluye que, mientras las 13 empresas operadoras sobreviven entre la bancarrota y el amago criminal, el gobierno municipal simplemente ha decidido "patear la pelota", ignorando que esta caída impacta profundamente en el tejido laboral, económico y social de Celaya. El autor cierra con una crítica severa a su hermano, el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez, parafraseando a Calderón de la Barca: el gobierno actual "sueña que es rey" en un engaño donde la soberbia y la falta de planeación convierten el aplauso prestado en cenizas. #MetroNewsMx
-El ISSSTE en la mira: Uriel Rodríguez denuncia lo que parecería falta de empatía y la inoperancia del Dr. Cristian Vázquez ante emergencias médicas.
-La negligencia en urgencias del ISSSTE trasciende la falta de insumos; es una crisis de humanidad y liderazgo.
-Uriel Rodríguez aclara su estatus ante el ISSSTE y desmiente campañas de desprestigio en su contra.
-El Dr. Vázquez Bravo intenta evadir su cargo culpando al sistema por sus fallas operativas.
-El testimonio de Uriel Rodríguez evidencia cómo el sistema niega atención básica a quienes más lo necesitan.
-La falta de atención humana en urgencias, como en el caso Mancera, termina en tragedias totalmente evitables.
-Uriel Rodríguez rechaza las calumnias sobre su vida privada y mantiene su exigencia de servicio en el ISSSTE.
-La postura del Dr. Vázquez Bravo revela una preocupante abdicación de funciones en momentos de crisis hospitalaria.
La deficiencia sistemática en los servicios de urgencias del ISSSTE dejaría de ser una sospecha para convertirse en una realidad documentada a través del testimonio de Uriel Rodríguez, quien señaló directamente al doctor Cristian Vázquez Bravo. El médico, cuya gestión en el área de urgencias fue cuestionada no solo por su presunta inacción ante pacientes pediátricos en estado de vulnerabilidad, sino por figurar en investigaciones sobre fallecimientos recientes, como el de Irineo Mancera, de 72 años de edad y quien estuvo 3 horas agonizando sentado en una silla en la sala de urgencias de la clínica del ISSSTE, representó el rostro de un sistema fracturado.
Las denuncias de Rodríguez revelarían un patrón de comportamiento: la imposición de filtros burocráticos y una actitud de omisión que, bajo el amparo de la jerarquía médica, impediría que derechohabientes recibieran la atención necesaria, obligando a las familias a buscar alternativas en el sector privado ante el colapso del servicio público.
La narrativa de Rodríguez, quien se definiría como una voz de desesperación ante la negligencia, expuso una dolorosa realidad comunitaria: el acceso a la salud pública se convertiría en una puerta de hierro. La ineficacia del personal en urgencias, que se personificaría en Vázquez Bravo, no se limitaría a la falta de diagnóstico oportuno o a la negativa de atención en momentos críticos, sino que se extendería a la opacidad en la entrega de medicamentos.
El testimonio de primera mano sobre la negación de fármacos en farmacia, pese a existir inventario, confirmaría que el problema no fue solo la falta de recursos, sino una gestión basada en la indolencia. Este escenario, enmarcado en el evento público donde se exigieron respuestas al director general del ISSSTE Martí Batres Guadarrama, trascendería la anécdota personal para convertirse en una acusación formal contra un sistema que priorizó el protocolo sobre la vida humana.
La conclusión sería ineludible: el doctor Cristian Vázquez Bravo debería ser objeto de una auditoría exhaustiva. La coincidencia de su presencia en urgencias con el agravamiento de padecimientos graves y su involucramiento indirecto en decesos obligarían a las autoridades a dejar de lado la protección corporativista. La salud de los derechohabientes no podría estar sujeta al raciocinio de funcionarios que, ante la presión de la responsabilidad, optarían por la evasión.
Sería imperativo que la investigación sobre su desempeño no quedaría en un expediente archivado, sino que se transformaría en una depuración necesaria para restaurar la confianza en una institución que, en aquel momento, pareció más preocupada por los anuncios políticos que por la atención real de los pacientes.
¿Qué medidas concretas tomaría la dirección del ISSSTE para garantizar la destitución o sanción de los funcionarios que, como el doctor Vázquez Bravo, jefe de urgencias del ISSSTE, demostrarían indolencia profesional ante casos graves? ¿Fue la falta de medicamentos un error administrativo o una estrategia de ahorro intencional que pondría en riesgo la vida de los derechohabientes? ¿Se haría necesaria una auditoria externa e independiente sobre el área de urgencias en el hospital del ISSSTE?
Jamás le he pedido disculpas al ISSSTE ni al Dr. Cristian Vázquez Bravo: Uriel Rodríguez
Uriel Rodríguez, ciudadano que denunció irregularidades y negligencia médica en el ISSSTE, ha desmentido categóricamente haber suscrito o expresado disculpas públicas hacia el doctor Cristian Vázquez Bravo o hacia la institución. En una reciente entrevista, Rodríguez aclaró que no existe documento legal ni manifestación verbal de su parte que rectifique los señalamientos hechos sobre el deficiente servicio en el área de urgencias. Con esta declaración, el denunciante pondría fin a los rumores que sugerían una retractación forzada derivada de su intervención en la clínica del ISSSTE en Celaya.
La estrategia de desinformación, que buscó desviar el foco de la atención médica mediante la divulgación de chismes personales y ataques a la vida privada del denunciante, fue calificada por el propio Rodríguez como una táctica de distracción. Se pretendió erosionar la credibilidad de la queja pública involucrando temas ajenos al ámbito hospitalario, como su situación sentimental y su estatus como derechohabiente. Sin embargo, Rodríguez confirmó que su alta en el sistema de salud es vigente y que tales señalamientos carecen de fundamento, reafirmando que las acusaciones de negligencia contra el personal médico siguen vigentes y sin resolución oficial.
La confrontación entre la narrativa institucional y el testimonio de los afectados habría revelado una tendencia preocupante: el uso de actos de distracción para eludir la responsabilidad por la falta de atención, la carencia de insumos y el trato negligente hacia los pacientes. Mientras el doctor Cristian Vázquez Bravo mantendría el silencio sobre los señalamientos de omisión, el entorno del caso sugiere que la prioridad del ISSSTE habría sido el control de daños mediáticos en lugar de la auditoría interna. El caso de Rodríguez, lejos de ser un incidente aislado, se consolidó como un símbolo de la lucha ciudadana por la transparencia y el derecho a la salud en un sistema cuestionado.
¿Es posible que la dirección del ISSSTE priorizaría el desprestigio de los derechohabientes antes que investigar la actuación de su propio personal médico? ¿Qué acciones inmediatas se emprenderían para auditar el área de urgencias ante las constantes quejas de negligencia documentadas públicamente? ¿Hasta cuándo el instituto continuaría evadiendo el esclarecimiento de los hechos -permitiendo que tácticas de desinformación de aliados, amigos y familiares de los señalados- sobre quienes se atreven a denunciar?
¿Cristian Vázquez, como jefe de urgencias de la Clínica Celaya del ISSSTE evadiría la responsabilidad mediante el traslado de la culpa hacia la estructura federal del ISSSTE?
El caso que envuelve al doctor Cristian Vázquez Bravo, jefe de urgencias en turno del ISSSTE, habría destapado una crisis que trasciende la simple falta de insumos médicos. A través de la reciente entrevista concedida por Uriel Rodríguez —quien se ha erigido como una voz crítica ante la atención deficiente en dicho instituto— y el análisis de un video con la intervención del médico frente a un presunto paramédico, se hace evidente una estrategia de defensa que roza la evasión de responsabilidad mediante el traslado de la culpa hacia la estructura federal.
En la entrevista, el doctor Vázquez Bravo articularía una postura defensiva que pone el foco en las limitaciones sistémicas del ISSSTE: falta de medicamentos, escasez de personal y ausencia de equipamiento técnico. Esta argumentación, si bien puede reflejar realidades presupuestarias del sistema de salud pública, funcionaría en este contexto como una cortina de humo que busca despojar al mando de su capacidad de agencia.
Como bien señala Uriel Rodríguez, esta estrategia es un mecanismo para "culpar a la vecina" de los problemas propios. La premisa es clara: al señalar al nivel federal como el único responsable, el jefe de servicio se posicionaría a sí mismo como una víctima más del sistema, y no como la figura jerárquica obligada a gestionar, mitigar o, al menos, humanizar la atención ante la crisis.
El análisis obliga a cuestionar la naturaleza de la jefatura: ¿de qué serviría el nombramiento de un jefe de urgencias si la respuesta ante el colapso del servicio es la abdicación de funciones? La comparación que realiza Rodríguez sobre la figura de un policía municipal es esclarecedora: la investidura conlleva el deber de prevenir y gestionar el conflicto, independientemente de si el equipo es el ideal o si el mando superior es ineficiente.
El testimonio de Rodríguez subraya que el reclamo ciudadano no se centra exclusivamente en la falta de una medicina, sino en la ausencia de "trato humano" y empatía. La negligencia, en este caso, se manifiesta en la frialdad con la que se niega el ingreso a una cama de hospital, transformando una carencia administrativa en una tragedia humana, como sucedió en el caso de don Ireneo Mancera.
La primera parte de la entrevista completa con Uriel Rodríguez
Entrevistador:
Bueno, pues la verdad es que quiero agradecerle nada más y nada menos que a Uriel Rodríguez, quien es una de las personas que el ocho de febrero de dos mil veintiséis, este año, le hizo un reclamo muy serio al señor Martí Batres. Pero lo interesante de este reclamo es que menciona un nombre que ahora nuevamente vuelve a aparecer en urgencias del ISSSTE y que, de alguna forma, desgraciadamente, está haciendo una investigación para ver la responsabilidad sobre el fallecimiento del señor Irineo Mancera. Uriel, gracias por esta entrevista. Hay muchas preguntas que te quiero hacer, porque en este caminar de la investigación están saliendo unas respuestas que dije: Caray, pasó esto y me estoy encontrando que parece que no es cierto. Lo primero es, Uriel, ¿por qué esta actitud tuya ese ocho de febrero, tan abiertamente reclamar, y a los cuatro o cinco vientos estás repitiendo el nombre del doctor Cristian Vázquez Bravo? ¿Por qué? ¿Qué pasó?
Uriel Rodríguez:
Bueno, buenas noches. Gracias. Mucho gusto, gracias por la entrevista. Si me notan un poco nervioso, es porque es la primera entrevista que doy en mi vida, así es que ahí me disculpan. Pues mi postura tan firme y tan clara, y hasta cierto punto agresiva si así lo quieren ver, fue por la desesperación que me generó ya ese sistema de servicio del ISSSTE, que mi esposa y yo, acompañándola en muchas ocasiones, llevamos a mi hija a urgencias para que le brindaran atención médica, porque mi hija, ahorita diagnosticada por el propio ISSSTE, me imagino que después vamos a hablar, y diagnosticada también por fuera, antes que el ISSSTE me la diagnosticara, por fuera ya me la habían diagnosticado con un nivel de asma. El término técnico pues no me lo sé, pero es asma, es asma.
Entrevistador:
Sí, claro.
Uriel Rodríguez:
Entonces, a mi hija le da una tos, le da una gripe y se le multiplica como de gravedad, dos o tres veces peor que a un niño común. Tenemos dos hijos y a mi otro hijo le da tos y se le quita al rato y ya.
Entrevistador:
Pero el niño no le da gripa.
Uriel Rodríguez:
Exactamente. Se pueden enfermar a la par y el niño de un día para otro amanece como si nada, o casi como si nada, y la niña no. La niña, lejos de componerse, se nos va poniendo más mal y más mal. Entonces, es obviamente, como todo mexicano ya me atrevo a decirlo, lo que luego hacemos es correr al lugar más a la mano de atención médica, que viene siendo el Similares, no vamos a mentir, a nivel país. Pues ya nosotros rápidamente, cuando veíamos, verás tiempo pasado, a la niña así como que se le iba complicando, pues vamos al Simi, y no, sabes qué, pues no la podemos sacar adelante, vamos a urgencias del ISSSTE, pues la niña tiene ISSSTE por parte de su mamá que es maestra. Entonces, pues nos topamos con una, yo le llamo pues como un filtro, como una puerta de hierro, que llegas y dice la palabra urgencias pero pues no te atienden, o sea, no pasas de ahí. Al menos mi señora con mi hija no lograba pasar de esa parte a que la atendieran adentro, le hicieran una revisión, un estudio más profundo de lo que mi hija tenía. El padecimiento aún lo tiene, obviamente con medicamentos pues está ahorita tranquila, toda controlada, tiene un tiempecito que es todo tranquila.
Y pues ese día anterior a la visita del director Martí Batres, nuevamente mi esposa, yo no estaba aquí, yo estaba en León igual por temas de salud con otra hija que tengo en el Seguro Social de León, que ella tiene seguro social por parte de su escuela preparatoria, es otro tema. Entonces pues me habla mi señora que la niña se la llevaron al Simi justamente en la mañana y pasado dos tres horas me dice, no, es que no se le ve mejoría alguna. Digo, pues llévala al ISSSTE, o sea, pues es el recurso, lleva al ISSSTE, pues tiene ISSSTE. Y casualmente pues entra a urgencias y está viendo persona Cristian Vázquez Bravo en urgencias y pues no me la atiende a la niña, no me le diagnostican o nada. Cabe mencionar una precisión, que ese día mi hija se le atendió, pero no en urgencias.
Mi esposa pues obviamente incisiva en decir pues me la tienen que dar servicio, se pasó a la, porque era todavía medio temprano, por ahí de las doce del día, doce y media, se pasó a la parte de medicina familiar, a sacar una consulta y sí le tocó ya la consulta, en la tardecita más tarde le tocó, la atendieron y ya fue que le dieron medicina y pues le dieron, de hecho le dieron unas nebulizaciones para abrirle sus bronquios, porque parte del problema es de que con la tos luego luego se le va cerrando su garganta y es como un...
Entrevistador:
Así es.
Uriel Rodríguez:
Un bloqueo.
Entrevistador:
Okay.
Uriel Rodríguez:
Exacto. Eso fue un día anterior al día del evento que vino el director Martí Batres a, yo creo, anunciar nuevos cambios e inauguraciones y nuevos proyectos, entendí yo, porque pues yo estuve sentado y escuchando todo lo que vino a decir. Y pues realmente, claramente esperé el momento preciso, mi intención era hablar con quien se tuviera que hablar tranquilamente, o sea, no era mi intención ahí hacer este show, ¿no? Pero salió show sin que...
Entrevistador:
Suponiendo.
Uriel Rodríguez:
Sí, sí, porque pues yo creo que debemos, somos humanos, somos personas, y eres padre de familia y el raciocinio nos tiene que, lo que nos diferencia de los animales.
Entrevistador:
Así es.
Uriel Rodríguez:
Así es, pero las cosas sucedieron así como que rápido. Dije, no, pues se va a ir el director, se va a acabar, tan tan, dije, no, pues le tengo que decir entonces a como pueda las cosas. Y pues igual surgió lo que surgió, o sea, el reclamo, le pude decir la situación, le pude mencionar a la persona con la cual yo tenía casi casi la queja directa, que es este Cristian Vázquez Bravo, y pues ahí salieron más temas, porque aparte de que en el ISSSTE propiamente en otras ocasiones nos hemos dado cuenta estando formados en farmacia, que sí, o sea, niegan el medicamento porque lo tienen y lo niegan. Yo se lo dije también al director Martí Batres ese día, porque me consta porque lo vi con mis ojos. Bueno, en términos generales pues es lo que pasó ese día y la pregunta es de qué me llevó a mí a ese día a hacer ahí el reclamo.
Entrevistador:
Vamos a un corte. Estoy con Uriel Rodríguez, muchos lo tienen catalogado como un verdadero valiente y además la voz de muchos derechohabientes por haber tenido la fuerza para reclamar ante Martí Batres que, pues al momento que le estabas preguntando que dónde está Cristian, él mismo pregunta y dónde está el jefe de urgencias. Regresamos. Esto es Metro News.
Segunda parte de la entrevista
Entrevistador:
Estamos de regreso. Bueno, he estado investigando, obviamente, porque me llamó la atención este caso, porque vi el video, y cuando empiezo a investigar tu caso porque está conectado con la misma persona de la que están expresando la queja, el doctor Cristian Vázquez Bravo, me encuentro que supuestamente, supuestamente —y por eso es mi interés—, supuestamente se detuvo el actuar tuyo. Así lo entendí, así lo sentí, porque tú pediste una disculpa. Yo no sé si por escrito, en video, no sé, pero pediste una disculpa por este exabrupto, entre comillas, que tuviste ahí en la plaza, ahí de la clínica ISSSTE número dos.
Además, pues creo que te andaban ya hasta divorciando, porque resulta que, según esto, tú tenías un problema con tu esposa, no estabas dado de alta en el ISSSTE, que tu esposa tenía un concubino y él fue el que dieron de alta. Bueno, una cosa que yo dije: Bueno, a ver, esto parece más personal, y creo que me estoy encontrando que la historia no es como nos la platicaron. ¿Qué está pasando? Digo, la situación de tu familia eso es tuyo, pero mi pregunta es: si estás o no dado de alta, si tu esposa tiene otra pareja, es uno, o sea, además escuchar eso pues es muy feo, ¿no? No sé, Uriel, ¿qué me puedes decir de esto?
Uriel Rodríguez:
No, pues que es falso totalmente. Yo estoy con mi esposa bien. Nancy, se llama, y pues no, no tenemos ninguna dificultad que yo sepa. Igual si ellos saben algo que te lo digan, ¿no? Avísenme. Pero no, pues sí es la realidad, entonces yo creo que nada de eso es verdad. Yo estoy ahorita bien con mi mujer.
Entrevistador:
Con la disculpa, ¿hay una disculpa? ¿presentaste alguna? ¿No?
Uriel Rodríguez:
Que yo me acuerde yo no he firmado. Bueno, que yo recuerde yo no conscientemente, que me digan: Mire, esta es una disculpa pública que tú estás firmando para ni para el doctor tampoco, menos. ¿Cómo? ¿De qué le voy a pedir disculpas si él, al menos en la situación mía, en caso tuyo, nunca en la vida he visto yo que él pida una disculpa, que igual pues igual ha de decir que no tiene por qué hacer? Quizás pues ni ni para allá ni para acá, ni que me pida, ni yo le he pedido, ni le voy a pedir.
Y al ISSSTE como tal, que que yo sepa conscientemente que yo haya firmado un papel, eh, a menos de que dicen que juego de manos es de villanos, que te hayan dicho: Ah, mira, firma aquí, firma acá, firma allá, y pues firmas, y ya cuando acuerdas pues resulta que era una disculpa. Pero, pero la otra cosa es esta, y bueno ya ahorita me queda claro la respuesta, pero me gustaría que nuestro público lo conociera, de que tú no tienes ISSSTE, ¿no?
Entrevistador:
¿Tú no tienes ISSSTE?
Uriel Rodríguez:
Yo, personalmente, no, pues yo soy trabajador independiente.
Entrevistador:
Okay, y muy bueno, me dicen muy buen carpintero. Muy buen carpintero, ahí sí, ahí sí habría que ver, tus clientes lo dicen, pero a ver, vamos. Esto de que no, o sea, no serías derechohabiente del ISSSTE, sería esta cuestión.
Uriel Rodríguez:
Bueno, bueno, precisamente tengo ahorita pues que comentarte que a la fecha de hoy, más o menos hace como unas tres semanas, que mi mujer me dio de alta en el ISSSTE. Ella como familiar, pues como su esposo, que sería al revés, si fuera si tú fueras el derechohabiente, pues le das ISSSTE o le das seguro a tu mujer. Eso es lo normal, ¿no?
Entrevistador:
Sí, sí, sí. Tengo entendido que las reglas así son.
Uriel Rodríguez:
Bien. Entonces ella me dio de alta, metió mis papeles, me dio de alta. Ya lo único que hace falta, que me comenta ella, que tengo que hacer yo es ir al ISSSTE y terminar por hacer una primera cita para que ya, para que se active. O sea, yo no lo he ido a hacer porque, estando enojado, le digo: Yo no quiero ISSSTE. Estando contento le digo: Yo no quiero ISSSTE. O sea, no es una postura de que cuando estoy enojado digo que no y cuando estoy contento digo que sí. No, o sea, pero ella pues obviamente no pensamos igual y ella dice: No, es que sí debes de tener. Pues bueno, pues ya lo metió. Estoy ahorita yo dado de alta en el ISSSTE por parte de ella.
Entrevistador:
Okay. Ahora, yo no sé, te lo digo porque eso es el comentario que recogí en el camino, y ahorita con lo que me dices pues se me hace un auténtico chisme de comadre, pero además algo que está, algo más o menos como lo que le pasó a Marco, el periodista, el hijo del señor Irineo Mancera, y que lo han querido hacer con nuestro medio, pareciera que hacen actos de distracción para que nos vayamos a otro escenario y la parte más importante que es la atención médica, en este caso a una niña tu hija, ¿sí?, o a una persona que ya está cremada y que sus restos, sus cenizas, están en un nicho en un templo aquí de la ciudad, como que nos olvidemos de eso. Y la historia es que pues que resulta que no estabas tú dado de alta en el ISSSTE, sino el concubino de tu esposa. Digo, yo no sé, se me hace de muy mal gusto el comentario, pero si así fuera, pues no te pudo, no te hubiera podido dar de alta a ti. Yo creo que las reglas no le hubieran permitido darme de alta.
Uriel Rodríguez:
Y pues ahora sí que dicen que para muestra un botón, el hecho de que yo esté dado de alta pues con eso está respondido. Desboronamos ese argumento o acusación o chisme, y sí me parece un chisme de mal gusto, una falta de respeto. Porque es una falta de respeto, porque al igual yo no puedo divorciar ni a la persona más millonaria de México ni a la persona más jodida de México, porque es lo mismo, y metiéndome en su rollo, en su vida, su vida privada. Sí, pero no es el caso. Y la persona que hizo, dicen por ahí que uno es el que crea el chisme y el otro es el que lo difunde, y pues a final de cuentas el que lo cree pues también está en el error. Son tres etapas de tres errores. No, estamos hasta ahorita bien, yo y mi mujer estamos bien, y además pues, ¿qué les importa? Pero te hago el comentario porque desvía la atención, ¿sí me entiendes?
Entrevistador:
Sí, entiendo que en lugar de seguir enfocados, desde el principio a la mitad y al final, en lo que es importante que es a lo que se dedica el ISSSTE, creo yo, a la atención al derechohabiente, están surgiendo temas que a ellos no les incumben. En todo caso sería por ahí al juzgado civil o a otra instancia de gobierno, no a ellos. Claro, voy a un corte y regreso con Uriel Rodríguez, que para muchos derechohabientes del ISSSTE es un héroe porque dijo lo que muchas bocas querían decir.
La tercera y última parte de la entrevista
Entrevistador:
Bueno, pues vamos a esta última cápsula de esta entrevista con don Uriel Rodríguez, quien ya nos está platicando una serie de realidades, pero yo quiero llegar a esto: el punto es el trato humano al paciente, no solo en el ISSSTE, en cualquier servicio médico, pero principalmente en el servicio de salud pública. Tú nos comentabas, Uriel, el hecho de que este malestar y tu coraje, ira, lo que sea, canalizado hacia el doctor, era porque no habían atendido a tu hija. Yo tengo una pregunta: ¿tú conoces al doctor Cristian?, ¿ni físicamente?
Uriel Rodríguez:
Bueno, o sea, en persona, así como estamos tú y yo ahorita aquí, no personalmente.
Entrevistador:
Ok. Ahora, ese día que tú manifestaste públicamente tu inconformidad en el momento y lugar que lo debías de hacer, señalaste al doctor como un irresponsable, como alguien que no estaba atendiendo. ¿Te demandó por daño moral?
Uriel Rodríguez:
Que tú supieras, este, no hasta la fecha, o que yo sepa, obviamente, que me hayan a mí emplazado, que me haya llegado una notificación o así, ninguna.
Entrevistador:
Bueno, ahora se vuelve a dar otro fenómeno, pero este ahora ya le cuesta la vida a una persona y vuelve otra vez a estar involucrado el mismo nombre, los mismos apellidos. ¿Crees tú que el problema, vamos a ser hasta muy condescendientes, que el problema no haya sido tanto, y eso lo va a determinar la autoridad, nosotros no, pero pasemos al supuesto, que el problema aquí es una falta de empatía, falta de humanidad, un falta de trato humano a las personas, lo que está haciendo que se esté rompiendo, que se esté dando este tipo de cosas?
¿Tú crees, te pregunto también, que hubiera sido muy diferente que, cuando tú fuiste con tu hija, le hubieran dicho: "Mira, vamos a subir aquí a esta camita, la vamos a revisar, vamos a ver"? Y que en el caso, por ejemplo, de don Ireneo Mancera, que en paz descanse, no hubiera muerto en una silla sino en la cama de un hospital, ¿tú crees que hubiera sido diferente la situación, la realidad?
Uriel Rodríguez:
¿Te refieres a que hubiera sido diferente por el trato, por el manejo para con la forma en la que el hijo está viendo las cosas y la forma en la que parte de la sociedad está viendo las cosas? Este, sí, creo que si al señor Ireneo lo hubieran pasado a una cama y atendido, y que hubiera fallecido en la cama, pues, ¿cierto?, porque venía mal el señor. Sí, no, pues si él hubiera, si lo hubieran pasado a una cama, a un cuartito, a una cama, no sé qué hay ahí adentro, yo creo que hubiera sido totalmente diferente. La propia postura del hijo, que viene siendo este, se hubieran sentido mal por la muerte de su padre, pero no hubieran tenido, creo yo, a mi sentir, mío con mi niña, este, no hubieran tenido ningún reclamo contra la propia institución del ISSSTE, ni contra la parte de urgencias, ni contra el jefe de urgencias, que Cristian Vázquez Bravo en turno.
Hubiera sido diferente, creo yo, en mi postura, en mi sentir, de que a mi hija, de diez veces que fuimos, si me la hubieran atendido cuando menos dos o tres veces, y con modo también, con empatía. Exactamente, pues yo ni siquiera hubiera hecho un reclamo ni hubiera hecho nada de lo que saben que yo hice, como un reclamo, como una manifestación de, pues sí, como de la impotencia de que digo, pues no hay otra forma de denunciar o pedir el servicio, exigirlo, literal.
Entrevistador:
Para finalizar, y es una, porque creo que muchos vieron esta intervención que la página de un paramédico, bueno, que dice que es paramédico, donde interviene e interrogan al doctor Cristian, donde parece salir a dar explicaciones de lo que sucedió en el caso de Marco. A mí lo que me llamó la atención, no lo vi todo, revisé la transcripción y tú me dices si estoy diciendo algo fuera de lugar, pero sí hizo muchos señalamientos al servicio de ISSSTE, así que cuando falta un médico se colapsa el servicio. No sé si eso lo llegaste a ver o escuchar en ese video, y qué tanto hayas visto, pero de alguna forma estaba reconociendo que el servicio de urgencias tiene carencias. ¿No sé si eso lo percibiste tú en esas palabras?
Uriel Rodríguez:
Bueno, igualmente sí, sí lo vi casi todo. Obviamente, pues de un video que uno ve completo, pues muchas cosas no las vas a captar ni a entender al cien por ciento, pero hay una parte en la que el doctor Cristian Bravo dice que él pertenece a una institución, que no es un problema de él, que es un problema de la institución, la falta de medicamentos. Comenta que la falta de personal, la falta de, no sé, aparatos, varias palabras, varias precisiones. Quizás yo entiendo que refiriéndose a que pues porque el ISSSTE desde el nivel federal no les provee a ellos como clínica los insumos necesarios para ellos atender, echándole un poco de la culpa a toda la institución de lo que en este momento, ahorita, para él es como una situación en la que está. O sea, estaríamos diciendo: "yo aquí no tengo la culpa, los que están mal son otros".
Sí, sí, o sea, sí culpando a la vecina de mis problemas, pues si yo vivo aquí y ella vive allá. O sea, digo yo, ¿para qué eres jefe?, ¿para qué eres director?, ¿para qué eres presidente municipal?, ¿para qué eres la función que eres si, cuando hay una situación, no te responsabilizas, no vas a ser responsable de absolutamente nada y vas a tratar de echar la responsabilidad o la culpa, ni siquiera a sus jefes directos de aquí, sino se le está echando al gobierno federal? Siendo una dependencia de gobierno federal y tienen un puesto de responsabilidad, pues obviamente sí, pues tienen su responsabilidad, como lo comenté ahorita.
¿Para qué, suponiendo que eres policía municipal y te toca hacer un trabajo de una petición ciudadana de "oiga, policía, mire que tengo este problema" y pues no hace caso, y la persona que te está pidiendo ayuda al policía al rato sufre un robo o sufre una agresión cuando esa persona había pedido ayuda antes al que se supone estaba, que es un preventor que le tiene que prevenir exactamente, dar ese apoyo y esa ayuda y esa orientación? En este caso, pues uno como derechohabiente si va a una institución de salud pública, porque vamos a pedir ayuda y servicio.
Entrevistador:
Te agradezco, Uriel. Un placer. Insisto, estoy con un señor que en su momento, y creo que todavía hasta la fecha, se ha convertido en el héroe de muchos derechohabientes del ISSSTE, porque gritó en tiempo y forma. Y ahora tenemos una persona fallecida, desgraciadamente. Esto es es Metro News.
La comisionada de la Comisión de Arbitraje Médico del Estado de Guanajuato (CECAM), Adriana Tinoco Aviña, informó que se integran las investigaciones para esclarecer el fallecimiento del señor Irineo Mancera, ocurrido el pasado 19 de junio en la clínica del ISSSTE en Celaya. De acuerdo con el certificado de defunción, la causa del deceso fue un infarto al miocardio, aunque el caso se encuentra bajo análisis para determinar posibles irregularidades.
Durante la entrevista, se cuestionó la falta de cumplimiento en los perfiles médicos requeridos para las instituciones de salud. Se precisó que, según la Ley General de Salud, existe una distinción entre la cédula de especialidad y la certificación vigente que debe renovarse cada cinco años, requisito que es obligatorio para el ejercicio de especialidades quirúrgicas y que es solicitado en las convocatorias de plazas laborales del sector público.
La titular de la instancia de arbitraje señaló que la investigación revisará el acto médico, así como la responsabilidad institucional en el proceso de contratación del personal. Se enfatizó que cualquier omisión en el perfil requerido por parte de la institución durante la contratación podría derivar en una responsabilidad administrativa, independientemente de la pericia clínica demostrada en el momento de la atención.
El acta de defunción: Las causas del fallecimiento
El acta de defunción de Irineo Jesús Mancera Martínez, fechada el 20 de junio de 2026, detalla el fallecimiento ocurrido el 19 de junio de 2026 a las 14:10 horas en la colonia San Juanico, ubicada en la avenida El Sauz sin número, en Celaya, Guanajuato. El documento, registrado bajo el acta 677 del libro 4 en la oficialía 1 del municipio, certifica que el destino final del cadáver fue la cremación.
La causa del deceso, según la documentación oficial firmada por la Lic. Ana Victoria Torres Martínez, Directora General del Registro Civil del Estado de Guanajuato, se clasifica en dos partes:
-Parte I: Infarto agudo al miocardio (con una duración de 20 minutos), Enfermedad renal crónica (10 años) y Diabetes tipo 2 (25 años).
-Parte II: Hipertensión arterial, padecida durante 20 años.
El finado, de 72 años de edad al momento de su muerte, nació en Celaya, Guanajuato, el 1 de febrero de 1954, era de nacionalidad mexicana. El registro cuenta con el identificador electrónico respectivo y el número de certificado de defunción de la Secretaría de Salud 11U03980E00000096. La copia certificada fue expedida el 22 de junio de 2026, validando jurídicamente los datos asentados conforme al Código Civil y el Reglamento del Registro Civil para el estado de Guanajuato. #MetroNewsMx
-La muerte de Irineo Mancera en el ISSSTE Celaya destaparía una red de negligencias, falta de certificación médica y censura oficial.
-Directivos de la Clínica darían órdenes de bloquear el acceso a la prensa para ocultar irregularidades, evidenciando una estrategia de opacidad en la institución.
-El Dr. Vázquez Bravo enfrentaría cuestionamientos sobre su certificación profesional necesaria para ocupar la jefatura de urgencias.
-La institución priorizaría la autoprotección ante el escrutinio público, ignorando la exigencia de justicia y transparencia de los deudos.
-Evasión a las preguntas clave subrayarían la debilidad ética de los funcionarios locales.
El lunes 22 de junio de 2026 alrededor de las 12:54 de la tarde, Metro News entró en comunicación con el responsable del área de Comunicación Social en la Delegación del ISSSTE para obtener respuestas sobre el caso del Sr. Irineo Mancera, fallecido el viernes 19 en la sala de Urgencias de la Clínica del ISSSTE Celaya, mientras éste estaba sentado en una silla y en agonía durante tres horas hasta el fatal desenlace.
Metro News se trasladó de la delegación hacia la Clínica del ISSSTE en la Avenida El Sauz porque ahí fue donde se encontraba el responsable de comunicación social, quien de manera amable estaba atendiendo la solicitud. Se pensó además en aprovechar la oportunidad para dialogar con la directora de la Clínica del ISSSTE en Celaya, Dra. Angélica Maldonado Mendoza, a fin de tener más precisión en los datos, información, preguntas y respuestas. A esas alturas ya se contaba con información desde el domingo, de que el Dr. Christian Vázquez Bravo presuntamente no cuenta con la certificación vigente de CONACEM de la especialidad médica para Urgencias.
Se supo extraoficialmente al llegar a la clínica del ISSSTE, que se estaba realizando en ese momento el careo, de uno por uno, de los elementos del personal de del Servicio de Urgencias involucrados en el hecho y se deseaba también corroborar esa información de última hora
Entre los aspectos que se intentaban preguntar en esa fecha y ante los nuevos acontecimiento se intentan ahora preguntar a las autoridades del ISSSTE para obtener respuestas ante tan delicado caso se encuentran:
-¿Qué sucedió el día de los hechos?
-Si se está o no investigando
-Si el responsable del área de Urgencias es o no el Dr. Christian Vázquez Bravo
-El tema de los insultos directos vía redes sociales por un sujeto que presuntamente en el IMSSS y cuya red social llevaba el nombre de "Chrisionidas Vázquez" contra el periodista Marco Mancera, deudo del Sr. Irineo Mancera
-Si se identifica al personaje llamado "Chrisionidas Vázquez" y la cuenta de Facebook de ese personaje que se ostenta como empleado del IMSS y si pudiera o no ser el mismo Dr. Christian Vázquez Bravo
-Saber si es cierto o no que se requiere de certificación médica de CONACEM para poder ocupar una plaza como jefe de Urgencias en la Clínica del ISSSTE Celaya y para cualquier especialidad
-Si es cierto, qué decir sobre el hecho de que presuntamente el Dr. Vázquez Bravo no cuenta con la certificación de CONACEM que es solicitada por ley por el mismo ISSSTE y el IMSS para cubrir plazas y cargos de medicina especializada como urgencias.
-La nueva pregunta clave que directivos de la Clínica ISSSTE impedirían preguntar que le preguntaran: Si en verdad el Dr. Vázquez Bravo no cumpliría con el necesario requisito de certificación CONACEM de especialidad para ser jefe de Urgencias y que también solicita bolsa de trabajo del ISSSTE ¿Quién o quienes se esmeraron para que pasara todos los filtros de contratación y le dieran un trabajo tan delicado sin ese requisito?
Se exhibe el Dr. Christian Vázquez Bravo en redes sociales en una página de un presunto paramédico
Ese mismo día por la noche se generaron más preguntas, toda vez que el Dr. Christian Vázquez Bravo, se presentó en video en las redes sociales, a través de una página público de un presunto paramédico generador de contenidos y que lo único que sí se generó fue más indignación, falta de respuestas en una entrevista que no se hicieron preguntas clave al médico.
Señaló en dicha entrevista la actitud del periodista Marco Mancera sobre el video que subió a sus redes sociales, y que para el citado jefe de Urgencias del ISSSTE y para el abogado que lo acompañaba, tendrían elementos de presunto daño moral.
Manifestó diversas realidades y carencias del ISSSTE, lo que significaría reconocer que muchos de los problemas de urgencias, se deben a incapacidades de ese sistema que en ocasiones "colapsa", según señaló el galeno. Finalmente, expuso, tras hora y media de hablar, que fue "amenazado de muerte", cuando iba acompañado de su familia pero evadiendo la pregunta de si ya había levantado la denuncia respectiva ante la Fiscalía, lo que habría generado un número de carpeta de investigación.
Un punto interesante de la entrevista tocó su malestar sobre la circulación de fotos en redes sociales donde se observa a su familia pero nunca expuso de dónde salieron dichas fotos, cómo pudieron haberlas obtenido los cibernautas, si acaso esas fotos fueron colocadas de manera pública en alguna cuenta de redes sociales, fueron robadas, etc.
De este evento nace una pregunta más: Si la mañana de ese lunes se estaba realizando una investigación por parte del jurídico del ISSTE ¿Qué tan sano fue que el principal presunto involucrado en el el deceso del Sr. Irineo Vázquez "asomara la cabeza" en medios, en calidad de jefe de urgencias de la Clínica ISSSTE habiendo una investigación interna por el problema?
Se impide el acceso a la prensa
Tras acceder libremente por la puerta de la Clínica ISSSTE y sin impedirse el paso por parte de Seguridad Privada, se acude al espacio administrativo de la Clínica y un sujeto sin identificar, con ropa de civil sin insignias, detiene al periodista y le indica que tiene que firmar para acceder a ese espacio. Se le hace ver que se trata de una situación periodística, que es un edificio público en horas hábiles y se viene a tratar el asunto del deceso del Sr. Irineo Mancera. Impiden el paso, en una franca violación a los derecho de expresión; mientras una vigilante de más experiencia, empieza al desconocido sujeto sin identificar que mejor se retire. Se decide acudir otra vez a la puerta principal y otro vigilante de mayor edad, pide amablemente al periodista que espere mientras vía radio solicita instrucciones y explica a quien está al otro lado del aparato que un medio de comunicación desea pasar al área administrativa y una voz, la de "Lupita" -que es a quien el vigilante identifica-, le responde con claridad: "No hay paso a la prensa".
ISSSTE Celaya: negligencia, opacidad y ceguera institucional
La muerte del señor Irineo Mancera en la sala de urgencias de la clínica del ISSSTE en Celaya no es solo una tragedia médica; es la punta de un iceberg de descomposición administrativa que hoy se intenta ocultar con censura. El fallecimiento, tras tres horas de agonía sin atención efectiva, ha revelado un entramado de presuntas irregularidades que van desde la falta de certificación profesional de sus directivos hasta una política de puertas cerradas que busca proteger privilegios sobre la vida humana.
La negativa rotunda para que la prensa acceda a un edificio público —ordenada directamente desde la dirección y acatada por Seguridad Privada interna— no es un protocolo de seguridad, es una confesión de culpa. Al bloquear el escrutinio periodístico, el ISSSTE no solo viola el derecho a la información; intentaría blindar a funcionarios como el Dr. Christian Vázquez Bravo, quien, lejos de asumir la responsabilidad ante la investigación interna, habría optado por el victimismo mediático y la evasión técnica.
La sombra sobre la jefatura de urgencias
Resulta indignante que se eviten responder preguntas fundamentales: ¿cuenta el responsable de Urgencias con la certificación vigente de CONACEM exigida por ley para su cargo y que la misma bolsa de trabajo solicita para plazas de médicos con especialidad (https://bolsatrabajoissste.com/medico-especialista-issste )? Si la respuesta es negativa, ¿quiénes son los responsables dentro de la jerarquía del ISSSTE que ignoraron los filtros de contratación para otorgar una plaza tan crítica a un perfil presuntamente no calificado? La exposición mediática del médico, lamentándose por supuestas amenazas sin presentar una denuncia formal ante la Fiscalía, no es más que una cortina de humo para desviar la atención sobre la negligencia documentada en urgencias.
El muro de la opacidad administrativa
La actuación de la Dra. Angélica Maldonado Mendoza, como directora de la clínica, es cuestionable al permitir que el caos se gestione mediante el silencio y la exclusión de la prensa. Impedir el paso a los periodistas en horas hábiles, mediante guardias que obedecen órdenes directas para censurar, es un acto de autoritarismo que contraviene la transparencia obligatoria en cualquier institución gubernamental. Cuando el "colapso" del sistema de salud se vuelve la excusa recurrente para justificar la ineficiencia, el ISSSTE demuestra que ha dejado de ser una institución para el derecho a la salud para convertirse en un ente que privilegia la autoprotección de sus cuadros directivos frente a la exigencia de justicia de los deudos.
El caso del señor Mancera exige una purga de responsabilidades y una transparencia total. No se puede permitir que el ISSSTE Celaya opere como una fortaleza cerrada al escrutinio público mientras la ciudadanía expira en sus salas de espera. Si la investigación interna iniciada por el jurídico del ISSSTE es real, debería informarse de abierta, pública y concluyente. La presencia del Dr. Vázquez Bravo en medios, mientras se encuentra bajo investigación, es una afrenta a la ética institucional y una burla para la familia afectada. Se haría necesario que las autoridades federales intervengan ante el evidente descontrol administrativo y la probable violación de derechos humanos que se gesta en esta clínica. La salud pública es un derecho, no una patente de corso para la impunidad. #MetroNewsMx
La retórica oficial, cargada de promesas sobre un supuesto "humanismo mexicano" en la atención médica, se desploma estrepitosamente frente a la realidad innegable de las salas de urgencias en Celaya. Lo que hace poco más de un año se presentó con optimismo burocrático como una "Estrategia de Trato Digno" por parte de la dirección general del ISSSTE, ha demostrado ser un ejercicio de vacío conceptual y simulación administrativa, cuyo costo se paga, literalmente, con vidas humanas.
La distancia entre el discurso de la "mística de servicio" y la indolencia que hoy impera en la clínica hospitalaria de Celaya es un abismo ético. Mientras se diseñaban protocolos, talleres de humanización y módulos de atención con chalecos distintivos, en la práctica, el derecho a la vida de los derechohabientes quedaba supeditado al criterio arbitrario y la falta de empatía de servidores públicos que, lejos de ser sancionados, han sido protegidos por una estructura institucional que prioriza la imagen política sobre la responsabilidad médica. La tragedia reciente de la familia Mancera no es un accidente, es el epílogo inevitable de un sistema que ignora sus propias fallas.
Resulta un ejercicio de cinismo insostenible analizar cómo, a pesar de que el nombre del doctor Cristian Vázquez Bravo fue expuesto públicamente ante el mismo Martí Batres el 8 de febrero de 2026, su posición en el área de urgencias se mantuvo inalterada. (https://www.metronewsmx.com/2026/06/cristian-vazquez-bravo-ya-habia-sido.html )
El encuentro documentado en aquel entonces entre un padre de familia y la alta dirección del instituto no fue más que un episodio transitorio en la agenda oficial, sin consecuencia disciplinaria alguna para quien, según las denuncias, ya ejercía su propio filtro de selección de pacientes. Este historial de omisión convierte a la superioridad del instituto en cómplice directa de los desenlaces que hoy lamentamos.
La violencia verbal ejercida contra el periodista Marco Mancera, hijo del paciente fallecido, representa la degradación final de una ética profesional que, en lugar de curar, busca amedrentar a quien exige justicia. Y ahora, la sorpresa: el mismo médico, el mismo jefe de urgencias de la Clínica, no estaría certificado ante CONACEM, que es un requisito obligatorio, en base al artículo 81 de la Ley General de Salud para ocupar precisamente una especialidad. (https://www.metronewsmx.com/2026/06/fraude-en-issste-celaya-por-jefe-de.html )
La incongruencia es total. Se pregona la creación de "subequipos de respuesta rápida" para saltar barreras burocráticas, pero cuando la barrera es la negligencia de un médico protegido, la burocracia se vuelve un muro infranqueable.
La realidad desmiente al manual: no hay módulos de atención ni chalecos que compensen la falta de humanidad. La permanencia de personal señalado por quejas recurrentes demuestra que la "nueva mística" anunciada en la Mañanera es solo una fachada. El ISSSTE en Celaya no sufre una falla de infraestructura, sino una crisis profunda de legitimidad, donde la vida humana vale menos que el encubrimiento de sus propios cuadros.
En última instancia, el dolor de la familia Mancera y el de tantos otros derechohabientes no son "chismes" ni tecnicismos; son el saldo trágico de una gestión que ha normalizado el desprecio por el paciente. Si las autoridades no tienen la voluntad política de limpiar la casa, serán cómplices de cada muerte evitable. La justicia, cuando el Estado la omite, queda como la última frontera del periodismo y la sociedad civil, ante un sistema de salud que, habiendo prometido bienestar, solo sabe gestionar entierros y proteger, con un silencio cómplice, a sus propios verdugos.
La transcripción de "La Mañanera", con Sheinbaum y Martí Batres y su "trato digno a los derechohabientes del ISSSTE"
Martí Batres:
Vamos a hablar de un tema que llamamos estrategia de trato digno. Es un tema fundamental para mejorar el trato a nuestros derechohabientes. Esta es otra transformación fundamental que buscamos en el ISSSTE. El objetivo general es impulsar el bienestar de la derechohabiencia a través de la cultura del trato digno, empático y humanizado. Aquí señalamos que el humanismo debe estar por encima de cualquier burocratismo; nada de despotismo, desterrar cualquier tipo de maltrato. Una persona que va a la clínica, pues va porque se siente mal y lo primero que espera es un apapacho institucional, y ese buen recibimiento ya tiene un contenido terapéutico. Si no es así, pues evidentemente que no estamos ayudando desde el principio al paciente.
Las acciones específicas que vamos a desarrollar, que de hecho ya hemos empezado pero estamos anunciando esta sistematización, son, entre otras, las siguientes:
Uno: la creación de una Comisión Nacional de Trato Digno con la participación de diversas áreas centrales del ISSSTE, entre otras, la Comisión de Vigilancia, la Subdirección de Atención a la Derechohabiencia, el área de Trabajo Social, el área de Control de Gestión de la Dirección General, el Call Center y el área de Capacitación, entre otras.
Dos: la elaboración de un protocolo de trato digno al derechohabiente para que se siga en todas las unidades del ISSSTE, especialmente las unidades médicas, como una guía, como un manual de lo que debe hacerse en la relación con la derechohabiencia.
Tres: una cuestión fundamental son los talleres de humanización. Aquí estamos convocando a personal médico, personal de enfermería, personal paramédico, como camilleros, radiólogos, etcétera, personal de Trabajo Social, el personal farmacéutico, el administrativo de las ventanillas, los policías, especialmente quienes se encuentran a la entrada de las unidades médicas, y las representaciones regionales. La idea es imbuir de una nueva mística a nuestro personal y transformar patrones de conducta negativos.
Cuatro: la instalación de módulos de atención al derechohabiente en todas las unidades de salud en lugares visibles. Es decir, que el derechohabiente al llegar vea que hay un módulo que es para la atención al derechohabiente y sepa a dónde dirigirse.
Cinco: disposición de personal que reciba en la entrada a los derechohabientes con su chaleco que diga "Trato Digno, Atención a la Derechohabiencia". Esto sería muy importante porque sería el primer contacto de quien llega a una unidad médica.
Seis: la integración de un subequipo de respuesta rápida a quejas y peticiones, con el objetivo de saltar barreras burocráticas para que haya una atención inmediata también a quejas planteadas en las redes sociales y no estar mandando a la gente a una ventanilla y luego a otra, y luego a otra interminablemente.
Siete: la disminución de filas en las clínicas de primer nivel. Ahí se acumulan filas donde se forma la gente que va con objetivos diferentes; entonces la idea es separar la fila que va a solicitar consulta de las que van por recetas recurrentes y de otras que requerirían una atención sencilla e inmediata, como medición de glucosa, peso o presión arterial.
Ocho: la supervisión constante en las áreas de urgencia, donde se acumula mucha tensión porque, como sabemos, se entremezclan las llamadas urgencias reales con las urgencias sentidas.
Nueve: la evaluación periódica de la percepción de la derechohabiencia a través de un tablero con indicadores de satisfacción para medir los avances.
Diez: siempre está la pregunta, bueno, ¿a dónde puedo llamar para quejarme si no encuentro este tipo de contactos en mi unidad médica? Tenemos un número, es el 55 400. Es un número sencillo que será ampliamente difundido, y el personal que atiende ahí en este Call Center está siendo capacitado también para esta nueva cultura del trato digno, que tiene mucho que ver con el humanismo mexicano. Muchas gracias, buen día, presidente. #MetroNewsMx
-El Dr. Christian Vázquez Bravo, no es localizable como especialista en urgencias en el buscador del CONACEM como certificado por el Consejo Mexicano de Medicina de urgencias ni en ninguna otra especialidad.
-El Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas le da la certeza a la población y proporciona al público en general un buscador para verificar si el médico especialista que los atiende cuenta con una certificación vigente.
-La certificación no es un papel opcional, es la garantía legal de que el profesional tiene las competencias técnicas para manejar una vida en riesgo. Sin ella, el ejercicio del cargo es una violación directa a la Ley General de Salud.
-El ISSSTE tiene dentro de su espacio de Bolsa de Trabajo, como requisito fundamental para asignar plazas de Médico con especialidad el estar debidamente certificado o recertificado por CONACEM
-Si la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico en Guanajuato confirma si realmente existe una grave irregularidad, el ISSSTE está obligado a separar al médico del cargo y, potencialmente, a presentar las denuncias penales correspondientes por la usurpación.
-El hecho daría total razón a todos y cada uno de los señalamientos del periodista Marco Mancera de acusar al médico responsable de Urgencias de la Clínica del ISSSTE, ya que por norma, no debería estar ocupando ese puesto.
-Dado que al parecer el Jefe de Urgencias ya tiene tiempo en ese cargo y las normas de certificación datan del 2011, no se podría aducir desconocimiento ni del medico ni de funcionarios del ISSSTE
Tras la tragedia que vive la familia del Sr. Irineo Mancera, -padre del periodista Marco Mancera- en donde pasó tres horas de espera en la sala de urgencias de la Clínica del ISSSTE Celaya para luego morir, información enviada a la redacción de Metro News evidencia un hecho que es comprobable en el portal y buscador del Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas: El Dr. Christian Vázquez Bravo no aparecería como certificado para esa especialización. (https://conacem.org.mx/buscador )
¿Qué es el CONACEM?
Es el organismo encargado de coordinar, supervisar y normar la certificación y recertificación de los médicos especialistas en México. Es una entidad de carácter civil pero con reconocimiento oficial, que funge como enlace entre las instituciones de salud, las academias médicas y los consejos de especialidades.
La función central de CONACEM es garantizar la calidad y competencia profesional de quienes ejercen una especialidad médica en el país. Sus labores incluyen:
-Normalización: Establecer los criterios y estándares académicos y éticos para la certificación de especialistas.
-Supervisión: Vigilar que los Consejos de Especialidades Médicas cumplan con los procesos evaluativos necesarios para otorgar la certificación.
-Registro y Control: Mantener un padrón actualizado de médicos especialistas certificados y recertificados, brindando certeza a la población sobre la capacitación de los profesionales.
-Evaluación: Validar que los procesos de evaluación de los consejos sean congruentes con la práctica clínica segura y de alta calidad.
-Certeza a la población: Proporcionar al público en general un buscador para verificar si el médico especialista que los atiende cuenta con una certificación vigente.
-Excelencia Médica: Promover la actualización continua de los especialistas mediante la recertificación periódica.
-Seguridad del Paciente: Asegurar que los especialistas posean las competencias necesarias para ejercer con seguridad, minimizando riesgos derivados de una mala práctica.
El portal integra a los diversos Consejos de Especialidades Médicas legalmente reconocidos en México. Aunque el sitio enumera una amplia lista correspondiente a cada rama de la medicina (por ejemplo, Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Consejo Mexicano de Anestesiología, Consejo Mexicano de Cardiología, entre muchos otros), la función de CONACEM no es ser el consejo en sí mismo, sino ser el ente rector que los supervisa a todos.
¿Qué dice el ISSSTE en su bolsa de trabajo sobre la plaza de Médico Especialista?
El contenido analizado sobre la plaza de Médico Especialista en el ISSSTE destaca la alta responsabilidad y el nivel de exigencia que el Instituto requiere para garantizar la calidad en la atención a sus derechohabientes. Más allá de las condiciones salariales y prestacionales, la institución establece un filtro riguroso de entrada basado en la capacidad técnica y la legalidad del ejercicio profesional.
Uno de los pilares fundamentales para ser contratado es la Certificación Vigente. El requisito que sobresale por encima de cualquier otro es la certificación o recertificación vigente emitida por el Consejo de la Especialidad correspondiente (ej. Consejo Mexicano de Cardiología, Cirugía General, etc.). (https://bolsatrabajoissste.com/medico-especialista-issste )
Esta no es una sugerencia, sino una condición indispensable. La certificación actúa como la garantía de que el médico posee las competencias actuales, el juicio clínico y los conocimientos actualizados necesarios para ejercer con seguridad. Para el ISSSTE, este documento representa la validación externa de que el especialista no solo completó su formación académica (título y cédula), sino que mantiene un desempeño profesional avalado por sus pares, lo cual es crítico para la seguridad del paciente y la gestión de riesgos hospitalarios.
Requisitos esenciales de acceso a ser médico especialista en el ISSSTE
Además de la certificación, el ISSSTE impone una serie de requisitos que subrayan la naturaleza de "alto impacto" de estas posiciones. El análisis de los requisitos permite concluir que el ISSSTE busca blindar sus servicios médicos mediante una selección que prioriza la vigencia profesional sobre la simple antigüedad académica. La certificación vigente es la llave que permite validar que el médico está listo para el ejercicio inmediato en entornos de alta demanda, asegurando así que la infraestructura y el capital humano del instituto mantengan los estándares de atención que la derechohabiencia requiere.
Para cualquier médico interesado, el mensaje es claro: el rigor en la documentación y la actualización constante de la certificación son los únicos factores que permiten acceder a las plazas de esta institución.
Implicaciones para el caso de la Familia Mancera
La muerte del Sr. Irineo Mancera tras tres horas de espera (https://www.metronewsmx.com/2026/06/negligencia-en-el-issste-de-celaya-un.html ), sumada a la posible falta de certificación del especialista responsable del área que intervendría en su caso (o que estaba a cargo), redefine la naturaleza de la situación.
Se estaría incurriendo en Responsabilidad Civil y Administrativa. La familia Mancera estaría enfrentando un escenario donde la falta de idoneidad técnica del personal podría ser un factor determinante en la presunta negligencia. Si el médico no cuenta con la certificación que lo avala como especialista, el ISSSTE ha incumplido con su deber de proveer un servicio seguro y profesional.
En términos legales, la ausencia del nombre del médico que se ostentaría como jefe de Urgencias de la Clínica del ISSSTE en Celaya en el portal de CONACEM es un "dato duro" que podría comprometer la defensa del Instituto. Esto demuestra que los controles internos del ISSSTE Celaya habrían fallado al permitir que alguien sin la validación de sus pares estuviera a cargo de la atención de un paciente en estado crítico.
La combinación de la espera prolongada -tres horas- y la presunta falta de acreditación profesional constituye, desde una perspectiva de análisis, una vulneración a los derechos fundamentales de acceso a la salud con calidad y seguridad.
La probable violación a la Ley de Salud en la que presuntamente estaría incurriendo el jefe de urgencias
El fundamento legal que establece la obligatoriedad de la certificación para los especialistas médicos en México es el Artículo 81 de la Ley General de Salud (https://www.dralfonsomassesanchez.com/post/m%C3%A9dicos-especialistas-est%C3%A1n-obligados-por-la-ley-a-certificarse-para-poder-ejercer-su-especialidad ). Este artículo dispone que para ejercer una especialidad médica, el profesional requiere contar con título y cédula de especialista expedidos por las autoridades educativas competentes, así como con el certificado de especialidad vigente, el cual debe ser emitido por un organismo (Consejo de Especialidades Médicas) que cuente con la declaratoria de idoneidad y el reconocimiento del Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (CONACEM).
⚕️ Revista CONAMED - Análisis de Caso Clínico
El artículo implica que no basta con haber obtenido un diploma de especialidad en el pasado; el ejercicio de la medicina de especialidad debe ser validado periódicamente a través de la recertificación, la cual asegura que el profesional mantiene sus competencias y conocimientos actualizados. Complementariamente, el Artículo 272 Bis de la misma Ley refuerza que para realizar cualquier procedimiento médico-quirúrgico de especialidad, los profesionales deben contar con su Cédula de Especialista Médico legalmente expedida, lo cual está intrínsecamente ligado al cumplimiento de los requisitos del Título Cuarto de la Ley.
Si bien la Ley General de Salud marca el estándar nacional, en la práctica de las instituciones públicas de salud (como el ISSSTE), la certificación vigente se ha vuelto un requisito administrativo indispensable para la contratación, la permanencia en plazas de especialista y el ejercicio de jefaturas de área crítica.
Qué sucedería si la CECAMED recibe la denuncia respectiva de la posible irregularidad
Si la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico -CECAMED, por sus siglas- (https://cecamed.guanajuato.gob.mx/ ) recibe una denuncia, su función principal es actuar como conciliador, pero ante una irregularidad de este tipo -falta de perfil legal para el puesto-, la instancia debería dar vista inmediata al Órgano Interno de Control del ISSSTE y a las autoridades sanitarias estatales para que se audite la contratación. Si se confirma la irregularidad, la institución estaría obligada a separar al médico del cargo y, potencialmente, a presentar las denuncias penales correspondientes por la usurpación.
El Código Penal Federal, en su artículo 250, establece sanciones de prisión y multas para quien, sin tener título o autorización legal -en este caso, la certificación de especialidad exigida por la Ley General de Salud-, se atribuya el carácter de profesionista, use títulos que no le corresponden o realice actos propios de una actividad para la cual no está facultado.
El médico podría enfrentar procesos por usurpación de profesión. Además, si durante su ejercicio se produjera algún daño al paciente por negligencia o impericia, enfrentaría cargos adicionales por responsabilidad profesional (lesiones, homicidio culposo, etc.).
La Ley General de Salud obliga a la certificación de los especialistas
La Ley General de Salud, en su artículo 81 obliga a la certificación de los especialistas. El incumplimiento de este requisito es una falta administrativa grave que puede llevar a la inhabilitación del ejercicio profesional.
Este artículo dispone que para ejercer una especialidad médica, el profesional requiere contar con título y cédula de especialista expedidos por las autoridades educativas competentes, así como con el certificado de especialidad vigente, el cual debe ser emitido por un organismo -Consejo de Especialidades Médicas- que cuente con la declaratoria de idoneidad y el reconocimiento del Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (CONACEM).
Para la institución, la contratación de un "falso especialista" o la asignación de una jefatura de área crítica -como Urgencias- a alguien sin los requisitos legales implica una cadena de responsabilidades.
Primero, la Responsabilidad Administrativa de los directivos, en donde los funcionarios del ISSSTE que autorizaron o permitieron su nombramiento, conociendo la falta de certificación, podrían ser sancionados por la Secretaría de la Función Pública por ejercicio indebido del servicio público y por violar las normas de contratación y calidad en la atención.
Así mismo, todos los actos, diagnósticos, recetas y procedimientos firmados por el individuo bajo el cargo de "especialista" podrían quedar sujetos a impugnación, generando una crisis de validez legal en toda su gestión.
El ISSSTE no puede dar "dispensa" para que se tengan especialistas sin certificación aduciendo el argumento de "falta de especialistas"
En el marco de la normativa del ISSSTE y de la Ley General de Salud, no existe una figura legal que contemple una "dispensa" para ocupar una jefatura de urgencias sin contar con la certificación vigente de la especialidad.
La razón por la cual no es posible legalmente es que la certificación no es un requisito administrativo interno sujeto a discrecionalidad o "perdonable" por la institución, sino un mandato de orden público establecido en la Ley General de Salud (Artículo 81).
La certificación emitida por el CONACEM es la garantía mínima de seguridad para los pacientes. Permitir que un médico ocupe una jefatura de área crítica (como Urgencias) sin ella pondría a la institución en una posición de responsabilidad legal absoluta ante cualquier siniestro, ya que habría omitido deliberadamente los estándares de seguridad exigidos por ley.
Si un director o autoridad del ISSSTE otorgara un nombramiento de este tipo, estaría incurriendo en una falta administrativa grave. Los funcionarios públicos están obligados a cumplir y hacer cumplir la ley; por lo tanto, cualquier "dispensa" sería, en la práctica, un acto de autoridad arbitrario e ilegal.
El cumplimiento del Artículo 81 de la Ley General de Salud está por encima de cualquier acuerdo interno, bolsa de trabajo o reglamento local de un hospital. No hay reglamento del ISSSTE que pueda legalmente contradecir o invalidar una disposición de la Ley General de Salud.
Documentación Oficial: Ley General de Salud
Biblioteca Médica / Consulta Normativa
Aunque la ley no permite dispensas, en la práctica pueden ocurrir situaciones donde se omiten los controles por deficiencias de supervisión o, en casos graves, por redes de complicidad. Sin embargo, esto no significa que sea legal:
-Omisión de supervisión: Puede ser que el área de Recursos Humanos no haya verificado la vigencia del documento o que el proceso de contratación haya sido laxo.
-Falta de actualización de expedientes: Es posible que un médico haya tenido certificación hace años, pero no haya realizado la recertificación, y la institución simplemente no haya actualizado el estatus en su base de datos.
-Encubrimiento: Si la dirección del hospital conoce la falta de certificación y aun así mantiene al médico en el cargo, estamos hablando de un ejercicio indebido del servicio público, lo cual es causal de inhabilitación y sanciones penales para los funcionarios involucrados.
Si el Dr. Vázquez Bravo ocuparía la Jefatura de Urgencias sin estar certificado, no sería porque el ISSSTE le haya otorgado una dispensa legal, sino porque existiría un incumplimiento de la norma. La ley no contempla excepciones para las áreas de alta especialidad, donde el riesgo para la vida humana es permanente. #MetroNewsMx