Crónica de una pifia presidencial en Querétaro: Del berrinche mañanero al repliegue forzado de la Cancillería
Equipo Editorial Metro News/Información de Latinus
-Sheinbaum recriminó al gobernador Kuri por invitar al embajador de EE. UU. a una academia policial sin avisar a la Federación.
-La presidenta aseguró que el gobierno estatal actuó en solitario y sin el conocimiento del gabinete de seguridad federal.
-Fotografías y documentos revelaron que altos funcionarios de la FGR, el Ejército y la Guardia Nacional sí asistieron.
-El gobierno de Querétaro informó formalmente a la SRE sobre la visita diplomática mediante un oficio enviado con días.
-La Cancillería emitió un comunicado oficial confirmando la recepción del oficio, contradiciendo el discurso matutino
-El documento estatal precisaba que la interacción tendría efectos estrictamente protocolarios sin cooperación directa.
-El reclamo público de la mandataria dejó al descubierto una grave ruptura de comunicación con las propias dependencias.
-El gobierno federal suavizó el tono del diferendo, ofreciendo un acompañamiento institucional de coordinación mutua.
-El episodio evidenció cómo la narrativa de confrontación ideológica choca frontalmente con la realidad institucional.
-El supuesto agravio presidencial derivó en un costoso retroceso ante la contundencia de las pruebas documentales.
La política exterior y la narrativa de confrontación del Estado mexicano sufrieron un nuevo tropiezo que desnuda las costuras de la improvisación gubernamental. El episodio protagonizado en torno a la colocación de la primera piedra de una academia internacional de policía en Querétaro sintetiza a la perfección los riesgos de gobernar a golpe de ocurrencias ideológicas, desconectadas de la realidad institucional y de la propia administración federal.
El libreto de Palenque y el fuego cruzado
Todo comenzó como parte de un libreto previsible y dictado desde la retórica de confrontación heredada. Ante las tensiones bilaterales y los reclamos por la relación con Estados Unidos —nutridos por los señalamientos de la nueva literatura política obradorista sobre visores y diplomáticos—, la presidenta Claudia Sheinbaum optó por lanzarse públicamente contra el gobernador panista Mauricio Kuri y el embajador estadounidense Ronald Johnson.
Desde el atril de la conferencia matutina, la mandataria reprochó con tono de agravio institucional que el mandatario estatal hubiera invitado al diplomático extranjero a un evento de capacitación policial sin la venia explícita del gabinete de seguridad federal ni de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). La instrucción era clara: exhibir, cuestionar la lealtad institucional y exigir explicaciones públicas bajo el argumento de que se vulneraba la soberanía nacional. Sin embargo, el libreto se derrumbó ante la contundencia de los hechos.
La exhibición fallida: Cuando el Estado desmiente a la Presidencia
El gran yerro del Ejecutivo federal no fue solo político, sino de extrema torpeza informativa. La narrativa de que el gobierno local actuó "por la libre" y a espaldas de la federación se pulverizó en cuestión de horas al revelarse dos evidencias irrefutables:
La presencia federal en el presídium: Lejos de ser un acto aislado o clandestino, en el templete oficial estuvieron presentes tres altos representantes del propio gobierno federal: el delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Querétaro, Javier Rodríguez; el general brigadier y comandante de la Séptima Zona Militar, Aldo Gómez; y el capitán primero David Baladés, en representación de la Guardia Nacional.
El aviso formal en tiempo y forma: Salió a la luz el oficio fechado el 23 de septiembre y recibido formalmente por la Cancillería el 25 de septiembre —es decir, siete días antes de la visita—. En dicho documento, el gobierno de Mauricio Kuri notificó puntualmente sobre la reunión, aclarando por escrito que la interacción tendría efectos protocolarios y no implicaba mecanismos directos de cooperación internacional en seguridad o procuración de justicia.
La pregunta que surge es inevitable: ¿Cómo es posible que la titular del Poder Ejecutivo federal lance un extrañamiento internacional y cuestione a un gobernador basándose en premisas falsas? La respuesta apunta a un grave cortocircuito operativo: o la información fue deliberadamente sesgada para alimentar el berrinche político, o las dependencias federales (Ejército, FGR, Guardia Nacional) operan en absoluta desconexión con el primer círculo de la Presidencia.
El repliegue de la Cancillería y el control de daños
Ante el ridículo institucional y la imposibilidad de sostener la narrativa de la "conspiración silenciosa", la maquinaria gubernamental debió dar marcha atrás de manera estrepitosa.
Horas después del discurso matutino, la SRE emitió un comunicado oficial de cuatro puntos que contrastaba radicalmente con el tono beligerante de la presidenta. En dicho posicionamiento, la Cancillería reconoció implícitamente lo que horas antes se negaba: confirmó la recepción oportuna del oficio de aviso del gobierno queretano y suavizó el diferendo al ofrecer, por instrucción presidencial, un acompañamiento institucional mediante el diálogo directo con el gobernador Kuri. El gobierno federal tuvo que "bajarle dos rayitas" a su propia crisis fabricada.
Más allá de la anécdota, el choque entre el discurso de Palacio Nacional y la realidad administrativa revela fallas estructurales profundas en el actual régimen:
-La subordinación de los hechos al relato político: Se prioriza el ataque discursivo y la polarización (etiquetar de sospechoso cualquier acercamiento con autoridades de Estados Unidos) por encima de la verificación básica de los datos. La improvisación sustituye a la inteligencia diplomática.
-La disociación del aparato de seguridad: Resulta paradójico —y alarmante— que el Ejército, la Guardia Nacional y la FGR asistan institucionalmente a un evento de carácter oficial y que la Presidencia de la República ignore por completo su presencia, utilizándolos involuntariamente como munición para un ataque político infundado.
-El desgaste de la figura presidencial: Exponer a la titular del Ejecutivo a emitir juicios erróneos y demandas de explicación que caen por su propio peso debilita la investidura presidencial y convierte la máxima tribuna del país en un espacio de desinformación institucional.
El episodio de Querétaro no es un simple malentendido burocrático; es la radiografía de un poder centralizado que padece de miopía informativa, donde el afán de confrontación ideológica termina devorando la congruencia del Estado y dejando en evidencia que la izquierda en el poder muchas veces combate fantasmas creados por su propia desorganización interna.
La crónica del berrinche presidencial: Transcripción de la nota de Latinus
Carlos Loret de Mola:
Es que de pronto son tan obvios.
El sábado aparece un fragmento del nuevo libro de López Obrador en el que ataca al embajador de Estados Unidos porque Estados Unidos le quitó la visa a su hijo Andy.
Y hoy, dos días después, la presidenta Sheinbaum se lanza contra el embajador de Estados Unidos y termina quedando en ridículo la presidenta porque resultó que sus reclamos no tenían fundamento y hay fotos y documentos que lo prueban.
Penoso, penoso lo de la presidenta, otra vez pifió la presidenta.
Ahí le va.
El nuevo libro de López Obrador se llama Pueblo.
Carlos Loret de Mola:
El sábado circuló en el medio de comunicación obradorista, sin embargo, un fragmento en el que López Obrador califica como un acto canallesco el retiro de la visa de su hijo Andy.
Señala como responsable al secretario de Estado de Trump, Marco Rubio, y también critica al actual embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, a quien llama prepotente policía entrometido.
Bueno, pues en la mañanera le preguntaron a la presidenta qué opinaba de esto.
¿Y qué hizo la presidenta?
Arremetió contra el embajador de Estados Unidos, o sea, la política exterior también dictada desde Palenque.
Y como arremetió contra el embajador de Estados Unidos, lo acusó de no haberle avisado al gobierno federal que iba a ir a un acto a Querétaro con el gobernador, que es del PAN, Mauricio Kuri, para colocar la primera piedra de una academia internacional de capacitación policial.
Claudia Sheinbaum:
Como presidenta tengo que tener una opinión diplomática siempre.
Les voy a dar un caso que me llama la atención y es importante que se conozca.
En el estado de Querétaro, el gobernador invitó al embajador de Estados Unidos a poner la primera piedra de una academia internacional de capacitación de policía.
No invitaron a la defensa, no invitaron al gabinete de seguridad federal, no invitaron a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Entonces, hasta ahora nosotros hemos tenido buena relación con el embajador y ha ayudado a resolver temas diversos que tenemos con el gobierno de los Estados Unidos.
Pues, ¿cómo es que hay una primera piedra con un embajador de Estados Unidos y un gobernador mexicano y no con el gabinete de seguridad federal?
Carlos Loret de Mola:
Porque además se ha apoyado en todo al gobernador, no hay mala relación con él.
Espérese, no terminó ahí el berrinche por la colocación de la primera piedra.
O sea, hay gobernadores de Morena metidos con el narco y no se indigna la presidenta.
Ah, pero no vaya a ser que un gobernador de oposición invita al embajador de Estados Unidos a poner una primera piedra de un instituto de policía.
Bueno, la presidenta llamó a cuentas al gobernador, llamó a cuentas al embajador de Estados Unidos.
Y en eso le preguntan a la presidenta: "Oiga, pero ¿eso es delito?", y dice la presidenta: "No".
Claudia Sheinbaum:
Entonces no creo que incurra en un delito como tal, pero sí es muy importante exhibirlo.
Tiene que dar explicaciones el gobernador, porque no puede poner una academia internacional sin la autorización del gobierno de México y, particularmente, la Secretaría de Relaciones Exteriores.
También el embajador, a los dos.
¿Por qué no?
El embajador sabe que debe ser a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Y ya que estábamos en el reclamo internacional, resulta que todo fue una pifia de la presidenta.
Carlos Loret de Mola:
Sí invitaron al gobierno federal y ahí estuvieron representantes del gobierno federal.
Mire, así se veía el templete y no había uno, no había dos, había tres funcionarios del gobierno federal.
De izquierda a derecha vemos primero al delegado de la Fiscalía General de la República en Querétaro, Javier Rodríguez, en el estrado.
Después, en medio, estuvo sentado el general brigadier comandante de la Séptima Zona Militar, la de Querétaro, Aldo Gómez, o sea, el representante del ejército en Querétaro.
Y casi hasta el final del estrado aparece el capitán primero David Baladés en representación del general de la Guardia Nacional, Ricardo Melendres.
No solo eso, también comenzó a circular el documento en el que el gobernador panista Mauricio Kuri le informa a la Secretaría de Relaciones Exteriores que se iba a reunir con el embajador para abordar distintos temas.
Carlos Loret de Mola:
Está fechado el 23 de septiembre y fue recibido en la cancillería el 25 de septiembre, o sea, siete días antes de la visita del embajador a Querétaro.
Allí puso textual: "La interacción de los servidores públicos locales y el agente diplomático en el marco de dicha visita tendrá efectos protocolarios y no implica de ninguna forma el establecimiento de mecanismos directos de cooperación internacional en materia de seguridad o procuración de justicia".
Pues, ¿por qué la presidenta estaba tan mal informada?
¿Le pasaron mal la información o ni siquiera revisó bien los datos antes de hacer sus comentarios en la mañanera?
Y se siguió, porque la orden de Palenque era atacar al embajador.
Porque no fue cualquier pifia, eh.
Carlos Loret de Mola:
Se puso a pedirle explicaciones al embajador de Estados Unidos en un momento en que la relación está tensa.
¿Qué va a hacer ahora la presidenta?
¿Acusar de traición a la patria al general del ejército y al capitán de la Guardia Nacional que estuvieron ahí o al delegado de la fiscalía?
¿A poco ahora nos van a salir con que estos tres funcionarios no avisaron a nadie que iban a ir a un acto organizado por el gobernador de Querétaro, panista, donde el principal invitado era el embajador de Estados Unidos?
¿O será que en el fondo hay de gobernadores a gobernadores y algunos de Morena no quieren estar ni cerca del embajador, no les vaya a quitar la visa?
Reconozco al gobernador Kuri, un amigo mío y a su equipo en total.
Ronald Johnson:
Y creo que Querétaro es un ejemplo de lo que podemos hacer si solamente trabajamos juntos para la formación especializada de policías de México y también de otros países.
Aquí van a poder entrenarse ante situaciones cercanas a las que enfrentan diariamente, que se desarrollan nuevas capacidades, se mejoran sus técnicas y aprenden de la experiencia de otras corporaciones.
El repliegue del berrinche a través de la SRE: Transcripción de la nota de Latinus
Carlos Loret de Mola:
Hace unos minutos la Cancillería mexicana ya respondió a las evidencias que se fueron presentando de que el gobierno de Querétaro no actuó solo y por sus pistolas invitó al embajador de Estados Unidos a poner la primera piedra de una academia policial.
Ya ve que en el templete había dos elementos del ejército mexicano, incluyendo el jefe de la zona militar ahí en Querétaro.
Estaba también el representante en Querétaro de la Fiscalía General de la República y, bueno, también apareció la carta en donde el gobierno de Querétaro le informaba a la Cancillería de la reunión del gobernador con el embajador.
Bueno, pues ya el tono de la Cancillería es muy diferente al tono de la mañanera de la presidenta Sheinbaum; el gobierno ya le bajó.
Acaba de sacar un comunicado de cuatro puntos que dice textualmente lo siguiente.
"Esta Secretaría reitera que, conforme a la Ley de Seguridad Nacional, para cualquier capacitación o proyecto de cooperación en materia de seguridad con un gobierno extranjero debe solicitarse el visto bueno previo del Grupo de Alto Nivel de Seguridad, órgano auxiliar del Consejo de Seguridad Nacional; la Cancillería acompaña a los gobiernos estatales y municipales en estas gestiones".
Carlos Loret de Mola:
"Segundo: el 25 de septiembre la Cancillería recibió un oficio del gobierno del estado de Querétaro que informaba sobre la visita del embajador de Estados Unidos, prevista para el 2 de octubre, con el propósito de abordar diversos temas de interés común.
En dicho oficio se precisaba que la visita no implica de ninguna forma el establecimiento de mecanismos directos de cooperación internacional en materia de seguridad o procuración de justicia.
Tercero: la Academia Internacional de Capacitación Policial, cuya primera piedra se colocó durante esa visita, es un proyecto que prevé cooperación en materia de seguridad con un gobierno extranjero, por lo que corresponde presentarlo ante el órgano que decían, el Grupo de Alto Nivel de Seguridad".
"Por instrucción de la presidenta Sheinbaum, el secretario Roberto Velasco conversó directamente con el gobernador Mauricio Kuri y le dirigió un oficio en el que ofrece el acompañamiento de la Cancillería en estas gestiones en un ánimo de coordinación institucional.
Cuarto: México y Estados Unidos mantienen una sólida colaboración en materia de seguridad basada en el respeto a la soberanía y la integridad territorial, el respeto y la confianza mutuos, la responsabilidad compartida y diferenciada, y la cooperación sin subordinación.
Esta colaboración se conduce a través de los canales institucionales del gobierno de México en coordinación con las entidades federativas". #MetroNewsMx #Latinus








