Sheinbahum, en caída: El costo político del narcopacto y el mito del control
Redacción Editorial
-A un año y medio de mandato, el blindaje de la narrativa oficialista sufre su mayor fractura estadística por las crisis de seguridad y la debilidad económica.
-La caída de siete puntos en la aprobación de Claudia Sheinbaum es el reflejo directo del desgaste institucional y la pérdida de confianza.
-Los datos duros de Enkoll exponen que los programas sociales ya no alcanzan para ocultar las crisis de Sinaloa y Chihuahua.
-Las tablas estadísticas revelan que la inseguridad y la corrupción se consolidan como los principales errores percibidos por la ciudadanía.
El costo político del narcopacto y el mito del control
La luna de miel estadística del oficialismo ha concluido de forma abrupta al cumplir el primer tercio de su mandato. La encuesta de la firma Enkoll, publicada por El País y W Radio (https://elpais.com/mexico/2026-05-27/la-aprobacion-de-sheinbaum-cae-siete-puntos-tras-la-crisis-de-sinaloa-y-chihuahua.html ), registra que la aprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cayó del 75% en marzo al 68% en mayo de 2026. Aunque un 68% de aceptación sigue siendo una cifra envidiable para cualquier mandatario de corte occidental, este descenso de siete puntos porcentuales representa la contracción más severa y acelerada en los 18 meses que van de su gestión. No se trata de una fluctuación ordinaria dentro del margen de error; es un punto de inflexión originado por el impacto acumulado de escándalos de colusión criminal y tensiones internacionales que la maquinaria de propaganda de las conferencias matutinas no ha logrado contener.
El desplome de los indicadores coincide cronológicamente con dos crisis de seguridad nacional de magnitudes inéditas. Por un lado, la acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve altos funcionarios de su administración, señalados formalmente de integrar una red de complicidad y cobro de sobornos millonarios para beneficiar a la facción de "Los Chapitos" del Cártel de Sinaloa.
La pasividad o abierta protección del Ejecutivo federal hacia un mandatario de su propio partido —al que se le mantiene bajo el resguardo de la Guardia Nacional— ha chocado de frente con la retórica de honestidad y combate a la impunidad. Por el otro, el confuso incidente en la sierra de Chihuahua donde perdieron la vida dos agentes de la CIA durante operativos conjuntos con la fiscalía local para desmantelar un macro-laboratorio de drogas, lo cual abrió un frente de vulnerabilidad soberana y atrajo amenazas explícitas de represalias comerciales y arancelarias por parte del presidente estadounidense Donald Trump.
Este escenario de crisis de seguridad se cruza con una inocultable desaceleración económica que amenaza directamente la sostenibilidad financiera de los programas de transferencias monetarias directas, el verdadero pilar de contención social y electoral del régimen de la Cuarta Transformación. El análisis demográfico de los datos revela que el impacto de estas crisis no discrimina sectores: la caída del 75% al 67% en hombres y al 68% en mujeres evidencia un desencanto generalizado de la población, que empieza a percibir que el control territorial del Estado se ha cedido a cambio de una paz mafiosa inestable.
La respuesta gubernamental ante el descrédito ha sido el uso faccioso del aparato de procuración de justicia para hostigar a mandatarios de la oposición, como la gobernadora chihuahuense Maru Campos, intentando "empatar cartones" y diluir el costo político de la narconómina sinaloense mediante la fabricación de expedientes express. No obstante, el veredicto del electorado en la medición demoscópica sugiere que la estrategia de distracción está perdiendo eficacia. El uso faccioso de las instituciones penales ya no basta para mitigar la percepción de un gobierno rebasado por las exigencias de agencias extranjeras y por la impunidad interna de sus propios cuadros políticos.
Análisis de las Tablas Estadísticas (Enkoll / El País)
Al revisar minuciosamente las tablas del reporte de Enkoll de mayo de 2026, los datos duros desmitifican la narrativa gubernamental de un respaldo unánime y monolítico:
Evolución de la Aprobación Presidencial: El paso del 75% al 68% de aprobación general en solo dos meses marca la tendencia a la baja más pronunciada desde el inicio del sexenio en diciembre de 2024, cuando la mandataria arrancó con un 76%. Por su parte, la desaprobación se consolida en un 27%. Esto demuestra que el núcleo duro del obradorismo sigue siendo amplio gracias al clientelismo, pero el segmento de ciudadanos moderados o flotantes está rompiendo con el Gobierno de forma tajante ante los escándalos internacionales.
Segmentación por Género: El declive es homogéneo. En marzo, la aprobación se situaba simétricamente en un 75% tanto en hombres como en mujeres. En la medición de mayo, los hombres registran un 67% y las mujeres un 68%. Este comportamiento paralelo indica que factores sistémicos del entorno general —como el precio de la canasta básica, la falta de medicamentos y el miedo generalizado a la violencia— pesan de forma idéntica en la percepción familiar sin distingo de género.
Principales Logros Percibidos (Base: 68% que aprueba): El desglose de respuestas espontáneas confirma la naturaleza transaccional del apoyo popular. El 40% de los ciudadanos que aprueban la gestión de Sheinbaum identifican como principal logro los "Apoyos sociales" (programas para jóvenes, madres solteras, adultos mayores y personas con discapacidad). En contraste, renglones vitales para el desarrollo y la viabilidad del Estado obtienen cifras marginales: la "Economía y empleo" apenas suma un 7%, y la "Seguridad y combate al crimen" se queda en otro rezagado 7%. Esto evidencia que la base de legitimidad de la presidenta no se sostiene en resultados de gobierno ni en la eficacia institucional, sino en la entrega directa de subsidios económicos.
Principales Errores Percibidos (Base: 27% que desaprueba): Entre quienes reprueban el desempeño del Ejecutivo, las menciones espontáneas apuntan directamente al núcleo de las crisis actuales. La "Inseguridad" lidera con el 26% de las respuestas, seguida por la afirmación explícita de que "No realiza un buen trabajo" (13%) y la "Corrupción" (11%). El hecho de que la inseguridad y la corrupción concentren el mayor volumen de críticas desmiente los informes de la Secretaría de Seguridad y Protección Civil federal sobre supuestas reducciones de violencia, dejando claro que la percepción ciudadana está alineada con la realidad que se vive en Sinaloa, Chiapas y el Bajío, y no con las gráficas optimistas exhibidas en Palacio Nacional.
La caída en la aprobación presidencial expone los límites de gobernar a base de subsidios y discursos diarios. Las tablas estadísticas de Enkoll para El País revelan un diagnóstico severo: los mexicanos resienten la falta de una estrategia de seguridad real y la descomposición ética en los altos niveles del oficialismo. Sostener la gobernabilidad en el mediano plazo requerirá algo más que descalificar las investigaciones extranjeras y perseguir a la oposición; demandará empezar a desmantelar los vínculos criminales dentro de la propia estructura del Estado. #MetroNewsMx





