Equipo Metro News Celaya
-La publicación de la manifestación de impacto ambiental en una zona distante habría buscado eludir el escrutinio de los ciudadanos afectados en la región.
-La opacidad institucional y la falta de información técnica por parte del municipio amenazaría gravemente la movilidad y el orden urbano local.
-Antecedentes advertirían sobre el riesgo de heredar una pesada carga financiera e impositiva local derivada de obras complementarias no subsidiadas.
-La ausencia de una consulta abierta y transparente reflejaría las viejas prácticas autoritarias que ignoran por completo los derechos de la población.
-La incapacidad gubernamental para integrar proyectos ejecutivos sólidos frena el acceso a recursos estatales indispensables para el desarrollo.
-Se exigiría a las autoridades federales y municipales abrir foros informativos reales que garanticen la certidumbre jurídica y eviten futuros litigios.
-Las administraciones públicas son temporales, pero las consecuencias de una mala planeación ferroviaria las padece permanentemente la sociedad.
El proyecto del tren de pasajeros impulsado por el gobierno federal para conectar la Ciudad de México, el Estado de México, Querétaro y Guanajuato ha generado serias dudas e inconformidades en la región del Bajío. Durante una entrevista concedida al periodista Eugenio Amézquita Velasco, el empresario y expresidente municipal de Celaya, Leopoldo Almanza Mosqueda, analizó las implicaciones socioeconómicas, jurídicas y de movilidad de esta obra, señalando graves omisiones institucionales que afectan directamente a la ciudadanía.
Un proyecto necesario afectado por la opacidad institucional
Si bien el sector empresarial y diversos actores sociales coinciden en que la llegada de infraestructura y desarrollo es bienvenida, las formas en cómo se ha conducido el proceso gubernamental han encendido alertas. El análisis pone de relieve que la manifestación de impacto ambiental correspondiente fue publicada de manera estratégica y discreta en El Sol de Irapuato, un medio de comunicación de circulación limitada a dicha zona, impidiendo que los habitantes y sectores organizados de Apaseo el Grande, Santa Cruz de Juventino Rosas, Cortazar, Villagrán y Celaya tuvieran conocimiento oportuno de la convocatoria.
Este hecho fue catalogado por los analistas no como un simple descuido, sino como una omisión grave y premeditada que evadió la consulta pública obligatoria, asemejándose a prácticas de un sistema autoritario donde se opera de arriba hacia abajo sin tomar en cuenta las necesidades reales de la población.
Repercusiones urbanas, financieras y falta de proyectos
El impacto del tren no se limita a la colocación de vías, sino que altera profundamente la movilidad local, los cruces urbanos y los servicios complementarios de infraestructura como agua, electricidad, salud y transporte público. Ante este panorama, se criticó severamente la postura de la administración municipal actual encabezada por el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez, así como la actuación del Instituto Municipal de Planeación (IMIPE), al señalar una absoluta falta de transparencia y omisión en la difusión de la información técnica a la sociedad civil y al Consejo de Economía Empresarial.
Asimismo, se advirtió sobre el riesgo financiero que implica para el municipio absorber los costos de obras complementarias —túneles, pasos a desnivel y pasos peatonales— si la federación no asume la totalidad de la erogación, recordando casos pasados donde la ciudadanía celayense terminó costeando millonarias afectaciones locales. A esto se suma la falta de capacidad técnica del gobierno local para gestionar recursos estatales debido a la carencia de proyectos ejecutivos adecuados, un requisito indispensable para acceder al erario destinado al desarrollo regional.
La exigencia ciudadana: diálogo y estado de derecho
El posicionamiento final de los entrevistados enfatiza que una obra de esta magnitud no puede ni debe imponerse bajo lógicas de simulación o secretismo. Se exige a las autoridades federales —incluyendo al funcionario encargado del proyecto, Andrés Lajous— y a las instancias municipales abrir foros informativos reales, garantizar la seguridad jurídica para evitar una ola de amparos y litigios, y respetar irrestrictamente los principios de una república democrática donde se escuche y se proteja la calidad de vida de los habitantes.
Como conclusión, se recordó que las administraciones públicas son temporales, pero las consecuencias de una mala planeación urbana las padece permanentemente la sociedad: "Nunca es tarde y más vale un grito a tiempo que un grito desgarrador después cuando ya no haya la solución".
La transcripción de la entrevista al empresario y exalcalde Leopoldo Almanza Mosqueda
Eugenio Amézquita Velasco:
Está en la línea telefónica un buen amigo, expresidente municipal, empresario —primeramente porque eso es lo primero que es, es un empresario— y gran amigo nuestro, el licenciado Leopoldo Almanza Mosqueda. Estamos en esta serie de entrevistas con relación a este tema del tren de pasajeros que va a pasar por el municipio de Celaya. Ya nos habías comentado algo, Polo, sobre aquellos antecedentes del tren interurbano con el gobierno del estado en la época de Carlos Medina Plasencia y, más atrás, aquel proyecto del tren bala con José López Portillo, que finalmente se quedó como una especie de elefante blanco.
Gracias por tomarme la llamada, Polo. ¿Qué más nos puedes comentar sobre este tema y sobre otras situaciones? Gracias, Polo.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Eugenio, muy buenas tardes. Te agradezco que me tomes en cuenta para poder dar mi opinión y reflexionar sobre este tema tan importante de este proyecto que la federación ha determinado que se haga, y que es continuidad del que ya se inició desde la Ciudad de México, el Estado de México y Querétaro, y que llegará a nuestro estado. Y bueno, este proyecto implica retos sumamente importantes, no tan solo económicos, y traerá un gran beneficio para la ciudad, la zona y la región, pero esto implica que se verá afectado tanto el tráfico local como los servicios complementarios de infraestructura, como son agua, electricidad, salud y transporte público. Esto implica también que se tendrá que negociar en determinado momento con la liberación de predios.
Tal vez, no lo sé -yo desconozco el proyecto, tengo que ser honesto, me he acercado a gente que de alguna manera pudiera tener acceso a él, pero me dice conocer nada más de una manera muy general, no a fondo-, sé que se va a llevar a cabo este proyecto. Yo no tengo duda, porque es una determinación de la presidenta de la República. Pero sí, lo que implica la liberación de predios tiene que ser llevado a cabo de una manera muy puntual, apegada a la ley, para que las exploraciones de superficies de las vías férreas... esas afortunadamente ya están liberadas, esas ya no se tienen que liberar.
Pero el impacto urbano, las zonas que van a tener la afectación, el conflicto, los cruces, las ampliaciones —a eso me refiero, a las ampliaciones y los cruces que se van a tener—, luego también lo que sería la terminal, lo que serían los paraderos, cuántos se van a tener, todo eso implica que se tenga una planeación muy precisa. Y quienes han ganado la o las licitaciones, bueno, pues deberán llevarlo a cabo con mucha precisión en cuanto a los tiempos y a los movimientos que se van a hacer.

El tráfico local va a ser afectado desde ya; ese tiene días que está siendo afectado. Sé que el municipio está haciendo el esfuerzo para que la afectación ahí tenga el menor impacto posible, y obviamente lo está sufriendo Querétaro, lo sufrirá Apaseo, Celaya, Irapuato, pero para nosotros lo que nos importa y nos interesa es lo que va a pasar en Celaya. Luego, esto debe de llevar o conllevar una planeación que lleve a que la sociedad tenga conocimiento de lo que está sucediendo y de lo que va a suceder, que se socialice —si se puede, valga la redundancia—, porque no se puede hacer sin que la gente lo sepa. (
https://www.metronewsmx.com/2026/08/semarnat-simula-consulta-sobre-el-tren.html )
He tenido comentarios de que lamentablemente en otras ciudades sí se conoce lo que se pretende hacer, por decirlo, Querétaro, Irapuato, pero no Celaya; no se ha socializado. Entonces, no dudo que la autoridad municipal tenga conocimiento de ello —el presidente municipal, la comisión de transporte, el IMIPE, la directora del IMIPE—, pero ¿hasta dónde ellos tienen verdaderamente el propósito de que la gente participe para que el impacto que se tenga durante los meses en los que se lleve a cabo la obra sea el menor posible?
No sé si la estación que se pretende sea la adecuada y en el lugar adecuado; necesita de espacios muy amplios para poder, en determinado momento, tener las líneas alimentadoras, poder dejar a la gente, tal vez un estacionamiento para que la gente que quiera desplazarse de Celaya hacia otras localidades u otras ciudades pueda dejar sus vehículos, y que los paraderos sean los adecuados en las zonas adecuadas. De manera general te puedo decir esto, pero también hay otra cosa que lo dejo al último, que es muy importante: la seguridad jurídica y la seguridad financiera implican un gran reto.
¿Por qué la seguridad jurídica? Porque si no se lleva a cabo un proyecto apegado a la ley, la gente va a sufrir y va a haber complicaciones en las cuales pueda haber demandas, pueda haber amparos. Y también, si el costo de la obra no se otorga en tiempo y forma, los constructores que llevan a cabo la obra, bueno, pues tendrán que hacer un gran esfuerzo para que la obra no pare, continúe y se cumpla en tiempo y forma.
Eugenio Amézquita Velasco:
En este último aspecto, que se me hace la parte medular del problema, a mí lo primero que me llama la atención y me gustaría conocer tu punto de vista: acabas de decir muy claramente que tiene que haber precisión jurídica en cada paso que se dé para que todo sea conforme a un estado de derecho, respetando los derechos de los demás y obviamente lo que a la misma autoridad le corresponde. Pero nos encontramos con un documento que ya fue publicado por Metro News y que hemos recibido —lo digo— de algunos sectores de la ciudad, incluyendo el Consejo de Economía Empresarial, algún exalcalde compañero tuyo como lo es Ismael Pérez Ordaz: este documento de la Semarnat donde está dando una autorización —y dice temporalmente, algo así trae esa palabra— para este aspecto del impacto ambiental. Lo curioso, lo llamativo y que también vi en la reacción —y que ahorita la vamos a comentar— es que estos proyectos, este documento de impacto y la consulta para el impacto ambiental debieron haberse publicado en un medio de alcance estatal, de lo que circula en el estado de Guanajuato, no en parte del estado de Guanajuato. Y nos encontramos con que, con toda la precisión, en las páginas 6 y 7 de El Sol de Irapuato —lo dice con todas sus palabras— fue donde se publicó esto. (
https://www.metronewsmx.com/2026/08/semarnat-valida-que-el-proyecto-del.html )

El problema aquí es que, al haberlo publicado en El Sol de Irapuato, los municipios de Apaseo el Grande, Santa Cruz de Juventino Rosas, Cortazar, Villagrán y Celaya nunca se iban a dar cuenta de esta publicación, porque hicieron favor de publicarlo en un lugar que en el estado de Guanajuato solamente se lee en esa zona, no en esta parte del Bajío. Y ya desde ahí vamos mal, porque entonces no se cumplió con este propósito de la amplia publicación, de la amplia publicidad que se le tenía que dar. Y ahora entendemos por qué muchos sectores de la ciudad representativos —como los empresarios, los colegios de profesionistas y el ciudadano de a pie— nunca se dieron cuenta de esta convocatoria. Y pareciera como que todo fue —perdón por la expresión— una manipulación para que no se dieran cuenta y, ya cuando quisieran reaccionar, ya estuvieran los pilotes, ya se estuviera haciendo: "Oye, ¿y a la gente le tomaste la opinión?". Y nos encontramos con que no. Esto, ¿cómo se puede interpretar, Polo? ¿Un descuido? No huele a descuido, no huele a descuido.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Mira, yo diría que es una omisión en primera instancia, definitivamente. Si se hizo de esa manera, es una omisión que no debería de haber sucedido. Yo sé que hay un personaje a nivel federal al que se le ha encargado que este proyecto del tren se lleve a cabo, Andrés Lajous, que ha venido a Guanajuato, ha tenido interacción con los alcaldes, ha de haber tenido interacción con autoridades del ramo, tanto de los municipios como del estado, para que esto sea conocido, sea de dominio público y se dé a conocer a través de medios en los cuales la ciudadanía en cada uno de los municipios pueda tener acceso a esa información.
Si no se ha hecho, yo creo que está muy a tiempo para que se dé a conocer, se socialice, se vuelva a invitar a este personaje —que sé que conoce, él ha trabajado muy cerca de la presidenta de la República desde que fue gobernadora del Estado de México, y ahora él tiene esa gran responsabilidad—. Hay empresas que han ganado las licitaciones, lo dije, y estoy hablando de algo último que dejé precisamente, lo de la seguridad jurídica, porque ellos requieren que se tengan los menos problemas posibles, porque si hay amparos, si no hay el dinero que se les otorgue en tiempo y forma, pues ellos van a tener problemas para cumplir con el proyecto que se les ha encomendado. Entonces sí, es una situación que hablo inicialmente de omisión y que podría corregirse o deberá corregirse.
Eugenio Amézquita Velasco:
Bueno, eso es una. Estamos hablando de una instancia federal que posiblemente no conoce a fondo nuestra realidad de ciudad, nuestra realidad de municipio ni la de los otros municipios. Sí llama la atención que más públicamente y más abiertamente Apaseo el Grande ha dicho: "Han venido aquí, nos hemos sentado", o sea, Apaseo el Grande.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Lo dice, efectivamente.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pero en el caso de Celaya, el presidente municipal —que representa a la instancia de gobierno más próxima a la gente— no lo hizo, una. Número dos: digo, si es que el señor lo sabe —lo digo con todo respeto, porque a veces parece que no sabe las cosas—, debió de haberle notificado a la gente: "¿Sabes qué? Esto salió en El Sol...". Y digo, si fuiste a la consulta, estuviste en la consulta, pues debiste darte cuenta cómo fue la respuesta, a través de qué medio se publicó.
Y eso se me hace otra omisión, pero se me hace más grave, porque eso ya es local, no sé.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Bueno, hay un área de comunicación social que tiene una responsabilidad, y la autoridad municipal debe difundir, sobre todo este tipo de proyectos. Es como si también la sociedad no sabe los avances del proyecto del polo industrial en Celaya, del Puerto Interior II; si la gente no está enterada de ella, va a haber muchas interrogantes. Eso ahorita no es nuestro tema, ahorita es el tren, pero si la autoridad no ha dado a conocer lo que está sucediendo, lo que está por suceder, eso creará problemas a la sociedad, en lo cual la responsabilidad —lo digo directamente— es por parte de la autoridad municipal.
Eugenio Amézquita Velasco:
Ahora, en este aspecto, en la entrevista que le hicimos a otro buen amigo, Ismael Pérez Ordaz —exalcalde como tú—, él nos decía también: "Bienvenida la obra, toda obra que venga para Celaya bienvenida, porque es inversión", (
https://www.metronewsmx.com/2026/08/red-ferroviaria-amenaza-con-partir.html ) pero si quieres, sentémonos a platicar para decirte qué es lo conveniente y por dónde, para que no estorbe tu proyecto, ni tampoco, en este caso específico, afectar la movilidad de los celayenses o de quienes tienen que pasar por Celaya para llegar a otros puntos de destino". Esa es una.
Y la otra, que las inversiones complementarias —como túneles, pasillos, pasos a desnivel, pasos peatonales— sean absorbidos por el recurso federal, porque es quien está ejecutando la obra, y no que el día de mañana —palabras más, palabras menos de Ismael— nos dejen aquí un problemón que al final acabe siendo pagado con el dinero de los celayenses, quienes en un momento dado... la obra a lo mejor no la pedimos nosotros, es buena, sí, pero si tú la traes, tráela con todo, con todo, para que nosotros no tengamos que estar pagando de nuestro propio bolsillo en los próximos 50 años, como sucedió con las vías del tren de carga durante muchos años, o como pasó ahí en Los Mancera, donde tuvo el municipio que gastarse como 17 millones de pesos para un paso para la gente de Los Mancera. (
https://www.metronewsmx.com/2026/08/lo-que-sucede-en-celaya-cuando-una-obra.html )

Que no nos vaya a suceder eso. Y también yo creo que eso es parte de lo que a lo mejor —no sé si a la autoridad se le olvidó—, yo veo, y tú me dirás, parece como que estamos regresando a aquella época del presidencialismo donde "Sí, señor presidente, lo que usted diga, qué horas son las que usted quiera, señor presidente", y cuando hemos vivido ya una democracia donde se tiene que consultar a la gente, porque tiene que ser así —no es de arriba para abajo, es de abajo para arriba cuáles son las necesidades de la población, y en base a eso es el actuar del gobierno—, y ahora parece que es otra vez al revés. No sé qué piensas de todo esto que acabo de decir.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Bueno, esto último que acabas de decir sería muy lamentable que esté sucediendo o sucediera. Todo lo que implica en cuanto a proyectos para beneficio de la ciudadanía debe de ser de su conocimiento, de su aprobación, ¿por qué? Porque es parte de los impuestos que nosotros hemos pagado a nivel federal, a nivel estatal o hasta municipal —no en este caso, porque como tú bien lo señalaste, y bienvenido sea, que el proyecto sea sufragado por recursos federales, eso está excelente—. Y como también lo señaló Ismael, tú lo acabas de afirmar, que todos los gastos complementarios de infraestructura que tengan que ser modificados también sean erogados por parte de la federación y no por el municipio, para no tener una carga impositiva durante muchos años más; y ya quisiéramos que esos recursos pudieran venir para que la ciudadanía, tanto en la zona urbana, suburbana y rural, tenga beneficios. El día de ayer que vino la gobernadora, el alcalde... sé que se pide a los empresarios unir esfuerzos, a trabajar, y yo creo que los empresarios todos estamos en esa disposición, yo no tengo duda. Pero también, si reflexiono yo, si no sé lo que está sucediendo, ¿en qué voy a trabajar? ¿En qué voy a poner yo mi participación? Entonces creo yo que ese llamado es muy importante.
También sé que él hizo un señalamiento en cuanto a que el gobierno del estado no está apoyando dentro de esos cuatro mil millones de pesos que tiene asignados para obras en el estado, y que a Celaya no le tocó nada. Para mí es sumamente lamentable, y yo no sé si sea culpa nada más del municipio o también de la sociedad, de los empresarios, que no exijamos al gobierno estatal para que tengamos participación de ello.
Yo no he escuchado —yo no me encuentro en la ciudad— y no sé si la gobernadora se pronunció con respecto a ese gran proyecto del tren, como también se debió haber pronunciado con respecto a que habrá un polo de desarrollo sumamente importante para Celaya, la región Laja-Bajío, como un polo de desarrollo a través de un puerto interior.
Eugenio Amézquita Velasco:
Creo que tú llegaste a darte cuenta, porque estás comentando esto de la intervención del estado —y no lo digo por defender al estado, que quede bien claro—, pero ya hace algunos meses, en declaraciones de la gobernadora o de las autoridades estatales, han hecho ver que si Celaya no ha podido obtener los recursos que desea es porque los proyectos ejecutivos no están bien hechos. Y también por ley tiene que haber un proyecto ejecutivo para que se autoricen y se aprueben los recursos, ya sea por el lado federal o por el lado estatal, pero tiene que haber proyectos ejecutivos. Y parece que Celaya —y hablemos específicamente de esta administración de Juan Miguel Ramírez Sánchez— no ha tenido la capacidad para responder, y hay detalles que frenan las obras. Y bueno, pues hay otros municipios que, como Villagrán, han agradecido a la gobernadora públicamente apoyos; Santa Cruz de Juventino Rosas, San José Iturbide han reconocido que el estado les ha respondido, pero en Celaya no. Y el argumento del estado son los proyectos ejecutivos.
Tú fuiste presidente municipal y sabes a qué me estoy refiriendo: no puede haber una obra si el proyecto ejecutivo no está realizado bien.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
A ver, sine qua non: si un municipio no estructura y no tiene en tiempo y en forma los proyectos ejecutivos, de ninguna manera le podrán ser otorgados esos beneficios, esos recursos, y habrá un subejercicio en el caso de que sean recursos anuales. Pero si son recursos extraordinarios, pues menos nos van a tocar, porque si no llevaste en tiempo y en forma esos proyectos con todos los requisitos, no vamos a recibir nada. Y sí tengo el conocimiento al respecto de ello, me lamento, porque cualquier otro municipio estará esperando a que lo que un municipio pequeño, mediano o grande no los utilice, pues sean asignados a ellos, Eugenio. Tienes toda la razón.
Eugenio Amézquita Velasco:
Y lo digo porque la gobernadora y las instancias lo han dicho una y otra vez: si no hay proyectos ejecutivos no se pueden ejecutar las obras; podrás pedir lo que quieras, preséntame el proyecto. Y en un caso dado creo que hay hasta un banco de proyectos del cual te puedes apoyar. No sé si las capacidades de la gente que tiene el municipio den para más, pero bueno, está este caso de la jefa de personal que no tiene título, aunque el alcalde dice que sí tiene, pero pues está siendo investigada; y pues si la jefa de personal no tiene título, pues quién sabe cómo estará la gente que invitaron, pero es otra parte.

Y el otro punto que también creo que es interesante: existe —y eso también Metro News lo dio a conocer— no un proyecto, una memoria de un trabajo que se realizó en Celaya, lo llamamos nosotros: ¿por qué la SCT sacó las vías del ferrocarril de Celaya?, con toda una serie de estudios, fundamentaciones legales, todo, todo, todo, ¿sí? (
https://www.metronewsmx.com/2026/08/por-que-la-sct-ordeno-sacar-el-tren-de.html )
Y ahora viene otra vez la SCT y dice: "Ah, pues es que ahora sí podemos meter el tren". Bueno, y aquí el proyecto le costó millones de pesos, porque la misma ciudadanía lo pedía. Bueno, hay vídeos, vídeos de hace años con el tren atravesado y la gente diciendo: "Nos está estorbando, los accidentes que llegó a provocar" —se llegaron a provocar, no por el ferrocarril, sino por alguien que quería cruzar la vía, pero pues obviamente estaba esta situación—. Todo esto, y parece que para este proyecto como que se les olvidó que había un proyecto ya de gobierno de la SCT, una memoria diciendo: "No es conveniente, por esto sacamos las vías". Bueno, ¿ahora por qué las quieres volver a meter? Dices: "Es de pasajeros". Sí, sí, pero vuelves otra vez a meter la vía, no es el servicio, es otra vez la vía. Y hay otras alternativas que se plantearon. ¿No resulta extraño que el mismo gobierno presente sus resultados diciendo "esto no", y ahora presente otra cosa? Bueno, ahora sí, digo, como que se contrapone, no sé, Polo, tú que conoces de transportes y estas cosas.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Bueno, mira, lo que yo puedo decir es que se tomó una determinación a través de un estudio que fue realizado por una autoridad, como es la autoridad federal, y determinó esa acción y que se liberaran las vías del ferrocarril porque era una petición —no puedo decir súplica, una petición— que salieran de la ciudad para que hubiera una mejor movilidad, para que no se tuvieran accidentes imprudenciales, porque la culpa pues no era la del ferrocarril, era la de los conductores de los vehículos o de cualquier otra situación que cruzara la vía de manera irresponsable.
Yo aquí sí puedo decir lo siguiente: el tiempo va a dar la razón a quien la tenga, pero creo que sí, si esto no está realizado con todas las métricas, con todas las reglas que se tienen establecidas de urbanización, de crecimiento, de movilidad, de operacionalidad de un municipio tan importante como es Celaya, se tendrá a la larga que sufrir con las consecuencias. También quiero agregar que a la larga podrá ser un beneficio que pudiera ser mayor que todos esos problemas que se tengan, porque pues hay situaciones que causan... para curar una herida, para curar una enfermedad, se tiene que sufrir para que esto surta efecto. No lo sé, no lo sé, no lo puedo yo ni decir porque lo desconozco a fondo, es la segunda vez que lo digo.
Quisiera poder decir "lo conozco" y dar una opinión más a fondo, pero por eso he hablado yo de las implicaciones que se tienen y de los requisitos que se deberían cubrir para que la sociedad sufra lo menos posible y los beneficios sean también los mayores posibles, Eugenio.
Eugenio Amézquita Velasco:
Polo, pero quiero dejar bien claro: estas dos veces que has dicho "lo desconozco" es que no solamente eres tú, aquí estamos viendo las consecuencias de una autoridad federal y una autoridad municipal omisas, que no sabemos cuál es el interés de no decirle a la gente esto cuando se debe de volver costumbre en la democracia —en la verdadera democracia— que todo mundo se deba de enterar para que diga, y sobre todo quien sabe, no nada más el de a pie. A veces la gente de a pie nos enseña muchas cosas que hasta los técnicos se les pasaron, pero si no se le informa a la gente, pues cómo podemos emitir opiniones, cómo se pueden saber las cosas. Y luego pues tenemos un alcalde, discúlpame, que se ve protagónico.
Esto de ayer, que "estamos abiertos", cuando uno está viendo la realidad, que omite al Consejo de Economía Empresarial, que no los toma en cuenta, que no informa, que hace este tipo de cosas para que... o que no da a conocer lo que él tiene en la mano, se lo chacalea —como decimos en periodismo— nomás para él. Oye, pues así no se puede, Polo, no se puede.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
A ver, Eugenio, yo también lo mencioné y quiero reiterarlo: yo creo que no estamos a destiempo, nunca es tarde para poder corregir. La obra ha comenzado, no sé su avance, sé que ha comenzado y que va avanzando, pero es buen momento como para que puedan venir las autoridades federales.
No sé si el funcionario Lajous tenga esa oportunidad de venir y platicar no tan solo con la autoridad, sino con la sociedad, un foro en el cual se dé a conocer. No, no veo por qué no sea de dominio público. Entonces, estamos en ese momento. Lo que tú estás haciendo, el trabajo de investigación de Metro News, que es informar, pues también puede ser un llamado para que se pida a la autoridad el que se dé a conocer.
Yo sí puedo decir que hace aproximadamente tal vez dos años, por allí algunos personajes que conozco de Celaya que tienen interés en que la sociedad tenga mejores beneficios cada día —empresarial, social, económica y políticamente— tocaron base con las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, entre ellos con el funcionario Lajous, con otras autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Entonces, yo creo que se puede hacer un llamado, una petición a que se convoque a un foro informativo y en el cual no tan solo las autoridades, sino la sociedad, pueda tener acceso a esa información para poder coadyuvar y que esto vaya por el rumbo que más convenga a la sociedad.
Eugenio Amézquita Velasco:
¿Estás de acuerdo conmigo que en el pasado, cuando las cosas se hacían en lo oscurito —y quizá algunas se sigan haciendo así—, no olía mal, sino que apestaba a algo extraño? ¿Estás de acuerdo conmigo?
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Pues sí, bueno, mira, y muchas cosas salieron de esa manera, pero bueno, ¿quién sufría? Pues la sociedad. Si salían bien, pues qué bueno, pero la sociedad es la que a final de cuentas sufre.
Mira, la autoridad, cuando somos autoridad, estamos ahí y tiene un principio y un fin; la autoridad se va, no son eternas las autoridades, la sociedad es la que queda. Entonces, las obras, la infraestructura que se haga, el costo de una obra es para beneficio o para perjuicio de la sociedad, porque hay obras que se han hecho y se han hecho mal, y entonces la sociedad es la que dice: "Pues, ¿por qué no lo hicieron bien? ¿Por qué costó tanto y no está bien hecha?". Entonces, sí, sí, sí, cuando no son las cosas transparentes, cuando no son las cosas que se hagan de acuerdo, no al librito, sino al apego de la ley y con los costos adecuados y en tiempo y en forma, el resultado puede ser positivo si es bien hecho, o negativo si no se hace como debería de haberse realizado.
Eugenio Amézquita Velasco:
En síntesis, con nuestro buen amigo el licenciado Leopoldo Almanza Mosqueda, expresidente municipal y empresario, creo que en síntesis diríamos: bienvenida el tren, bienvenida la obra.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Definitivo, definitivo. Vengan esas y otras obras más.
Eugenio Amézquita Velasco:
Claro. Número dos, pero sentémonos a platicar para ver la manera más conveniente que se que haga eficiente el recurso federal y que sea eficiente para la movilidad de los celayenses. Y número tres...
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Definitivo, operación.
Eugenio Amézquita Velasco:
Claro. Y número tres, que sería quizá lo número uno, sentémonos a platicar, sentémonos a dialogar.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Dialogar, es correcto, es correcto.
Eugenio Amézquita Velasco:
Porque esto no es una dictadura ni es un imperio. Es una república democrática y se tiene que escuchar a la ciudadanía.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Nunca es tarde y más vale un grito a tiempo que un grito desgarrador después cuando ya no haya la solución.
Eugenio Amézquita Velasco:
Que ya los hemos tenido, Polo, cállate. Polo, muchas gracias. ¿Algo más que quieras agregar, mi buen Polo?
Leopoldo Almanza Mosqueda:
No, Eugenio. No, no, no. Agradecer y que pues eh ojalá que esta tarea periodística, labor profesional que ustedes realizan, tenga el eco eh pues obviamente en la autoridad para que la para que la sociedad tengamos los beneficios que todos deseamos, no solamente en Celaya, sino en la región Laja-Bajío y en Guanajuato.
Eugenio Amézquita Velasco:
Claro que sí. Esperemos no tener un Luis XIV que diga: "El Estado soy yo". Te agradezco, Polo.
Leopoldo Almanza Mosqueda:
Eugenio, a ti. Me dio mucho gusto saludarte. Gracias por escuchar estas reflexiones y que ojalá sirvan para que Celaya tenga una mejor calidad de vida.
Eugenio Amézquita Velasco:
Soy Eugenio Amézquita y esto es Metro News.
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